-Cómo anda Offderecord?
-Bien papu, surfeándola.
-Suena mejor que sufriéndola. ¿Al sufrimiento habría que surfearlo?
-Mañana es el último recital así que capaz podés tomarte unos vinitos acodado al mostrador.
-Sí sí, siempre lo tengo en mente, no te miento. Pero el estado de ánimo del último minuto es el que define de veras. Funciona asi, por alguna razon.
-Si lo sabré.
-Hoy te digo que es mi plan, trataré de cumplirlo. Ganas no me faltan pero solo no me mando.
-Sos un bolas. Salir solo es lo más.
-Cada vez que logro hacerlo, coincido plenamente. Pero en casa me olvido..
-Hahaha
-¿Por qué tus ja son con h? ¿Te reís en silencio? ¿Sonreís? A mi me cuesta horrores escribir jajaja, porque cuando lo escribo no lo siento.
-No no, es por reminiscencias anglo parlantes, me quedó el haha internacional. Pero el jaja va como ñapi.
-Quizás hahaha sea más honesto... yo también me río por dentro. Para reírse hacia afuera frente a un computador tiene que pasar algo más que muy gracioso.
-Todos los haha o jaja virtuales son algo mudos.
-Pasa que el haha corre riesgo de ser ah ah, que significa otra cosa.
-No no, el orden de los factores literarios en este caso, altera grotescamente el producto. Hay que tener cuidado de no poner la a primero.
-Yo a los jajaja no los siento, me suenan falsos. Me quedo con el jjj, que es más risa pícara.
-La intejeccion pícara es el jiji.
-El jiji y el jjjj es lo mismo.
-Sí, son de oro o de copa.
-Además el jijiji del Indio Solari de pícaro no tiene nada, es más pesadelo. El je, lamentablemente, varió por culpa de Ramon Diaz. Yo lo asocio a él: risa socarrona, sobradora.
-El je!?
-Je. Si lees el Olé, el je es Ramon Díaz.
-jajaja (de la posta) No me imagino por qué Ramón. Y soy cuervo.
-Porque es pillo, siempre tira bomba y se va.
-je!
-Y el Olé supo traducir eso como el je. sin ! Je.
-Claro, el !, es muy del PLOP! de Condorito para cerrar.
-Claaro. Yo soy muy cuidados con mis ! no se por qué me hacen sentir Flanders. Poner un ! de más, me hace sentir nabo. Súper optimista. Exceso de adolescencia. Yo soy más sarcastironineuroticopesimista.
-Yo lo tengo sin cuidado, lo uso mucho, cada cosa que digo le mando doblete por las dudas !!
-jaja. El ! está bastardeado. Hay que saber utilizarlo porque sino pierde su potencial.
-Che vieja, me voy a empilchar que cumplo 5 meses con la patrona y me sacan de paseo
-Que no te pongan la correa!
-Y sí, contra ellas me dejo llevar, naturaleza llama y un pelo de...y la yunta de bueyes y todo eso de perseguir a la coneja y la mar en coche.
-!!!!
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domingo, 2 de enero de 2011
sábado, 6 de noviembre de 2010
TURISTA EN MI CIUDAD
Cada tanto fumamos uno que pega de verdad. Así estábamos, esperando el tren a las once de la noche en la estación de Vicente López. En pantalones cortos y camiseta de fútbol.
Pasan tres muchachos en jeans, gorro viscera y botines de fútbol cinco hablando y riendo con una tonada del interior.
-¿Sabés qué me pasa a veces cuando me drogo?
-Qué buena forma de empezar una frase.
-Me siento turista. Como si estuviéramos de vacaciones en una estación de tren en Salta, despreocupados por tener que llegar a algún lado. Mirando a un perro viejo, estudiando el comportamiento de la gente que pasa. Me da la sensación que si camináramos una cuadra hacia cualquier lado podemos encontrar una aventura. ¿No te pasa?
-A veces. Pero en tu lugar no me pasaría ahora mismo. ¿No dijiste que viviste más de veinte años en Vicente López?
-Por eso. Podría caminar por las mismas calles y en una de esas me encuentro a mí mismo jugando a la pelota en medio de la calle. ¡AUTO! Y correrme hasta el cordón en la misma posición para seguir enloquecido apenas pase.
-Con la pepa sí me pasa. Siempre soy extranjero con la pepa. No importa dónde esté.
Nos reímos compartiendo con la mirada dos recuerdos distintos pero exactamente iguales.
El tren no venía. Una señora llegó decidida para ir a cierta parte y al vernos nos preguntó por Avenida Libertador. Le indiqué que fuera hacia el lado contrario con la seguridad de saber dónde estaba parado y a dónde pretendía ir. Me volvi filosófico en un segundo. Suele sucederme.
-A veces me gustaría conformarme con tener un laburito que no demande demasiado. Cumplir horario y luego disfrutar del resto del tiempo. Pero uno pretende cierta cosa de sí mismo. Y eso requiere el esfuerzo de intentar convertirse en esa cosa, con el riesgo de fracasar y resignarse a ser otra. Y hay que ver si con el tiempo uno puede dejar de lamentarse por lo que no fue, y aceptar lo que es con alegría. ¿A vos no te pasa? ¿No te gustaría hacer algo con humor?
-Sí, pero pienso hacerlo en mi tiempo libre.
-¿Y tiene su encanto ser visitador médico?
-No es la alegría de vivir, pero qué se yo. Conocés ciertos personajes. Es como ser defensor. Elegís el puesto para ser titular, porque sino no jugás más de quince minutos. Y después le vas buscando el gustito. Te encariñás con tirarte al piso, putear al nueve y, cada tanto, salir jugando. Encontrás la manera de divertirte... pero en el fondo todos queremos jugar de diez.
Hay risas que uno las hace sonar fuerte porque la gracia llega más profundo, aunque no resulte natural la carcajada. Los dos nos reímos un rato de esa manera. Es como escribir jajajaja cuando algo te hizo reír solo frente a la computadora, con la diferencia que al escribirlo ya se siente falso. Nadie se ríe y escribe al mismo tiempo. Son acciones incompatibles. Por eso no me sale el jajaja. Trato de poner jjj en todo caso, para no ser antipático, pero me cuesta. En vivo es más fácil. La chispa de la risa emerge, y solo hay que darle un empujoncito.
Llegó el tren. Nos pusimos de pie para encaminarnos hacia ese colectivo de estímulos que suele encontrarse ahí dentro cuando te sentís turista. Él se acomodó y yo me senté enfrente suyo.
-Yo voy a seguir luchando para ganarme el puesto. La pregunta es si en algún momento voy a tener la tranquilidad de ser el diez, o estoy eligiendo la lucha eterna.
No supo responderme. El tren arrancó.
Pasan tres muchachos en jeans, gorro viscera y botines de fútbol cinco hablando y riendo con una tonada del interior.
-¿Sabés qué me pasa a veces cuando me drogo?
-Qué buena forma de empezar una frase.
-Me siento turista. Como si estuviéramos de vacaciones en una estación de tren en Salta, despreocupados por tener que llegar a algún lado. Mirando a un perro viejo, estudiando el comportamiento de la gente que pasa. Me da la sensación que si camináramos una cuadra hacia cualquier lado podemos encontrar una aventura. ¿No te pasa?
-A veces. Pero en tu lugar no me pasaría ahora mismo. ¿No dijiste que viviste más de veinte años en Vicente López?
-Por eso. Podría caminar por las mismas calles y en una de esas me encuentro a mí mismo jugando a la pelota en medio de la calle. ¡AUTO! Y correrme hasta el cordón en la misma posición para seguir enloquecido apenas pase.
-Con la pepa sí me pasa. Siempre soy extranjero con la pepa. No importa dónde esté.
Nos reímos compartiendo con la mirada dos recuerdos distintos pero exactamente iguales.
El tren no venía. Una señora llegó decidida para ir a cierta parte y al vernos nos preguntó por Avenida Libertador. Le indiqué que fuera hacia el lado contrario con la seguridad de saber dónde estaba parado y a dónde pretendía ir. Me volvi filosófico en un segundo. Suele sucederme.
-A veces me gustaría conformarme con tener un laburito que no demande demasiado. Cumplir horario y luego disfrutar del resto del tiempo. Pero uno pretende cierta cosa de sí mismo. Y eso requiere el esfuerzo de intentar convertirse en esa cosa, con el riesgo de fracasar y resignarse a ser otra. Y hay que ver si con el tiempo uno puede dejar de lamentarse por lo que no fue, y aceptar lo que es con alegría. ¿A vos no te pasa? ¿No te gustaría hacer algo con humor?
-Sí, pero pienso hacerlo en mi tiempo libre.
-¿Y tiene su encanto ser visitador médico?
-No es la alegría de vivir, pero qué se yo. Conocés ciertos personajes. Es como ser defensor. Elegís el puesto para ser titular, porque sino no jugás más de quince minutos. Y después le vas buscando el gustito. Te encariñás con tirarte al piso, putear al nueve y, cada tanto, salir jugando. Encontrás la manera de divertirte... pero en el fondo todos queremos jugar de diez.
Hay risas que uno las hace sonar fuerte porque la gracia llega más profundo, aunque no resulte natural la carcajada. Los dos nos reímos un rato de esa manera. Es como escribir jajajaja cuando algo te hizo reír solo frente a la computadora, con la diferencia que al escribirlo ya se siente falso. Nadie se ríe y escribe al mismo tiempo. Son acciones incompatibles. Por eso no me sale el jajaja. Trato de poner jjj en todo caso, para no ser antipático, pero me cuesta. En vivo es más fácil. La chispa de la risa emerge, y solo hay que darle un empujoncito.
Llegó el tren. Nos pusimos de pie para encaminarnos hacia ese colectivo de estímulos que suele encontrarse ahí dentro cuando te sentís turista. Él se acomodó y yo me senté enfrente suyo.
-Yo voy a seguir luchando para ganarme el puesto. La pregunta es si en algún momento voy a tener la tranquilidad de ser el diez, o estoy eligiendo la lucha eterna.
No supo responderme. El tren arrancó.
domingo, 5 de septiembre de 2010
ESCALERA AL SEXO
Yo: El otro día me di cuenta que si no empiezo ahora a hacer la lista de toda la gente que me cojí, pronto esa información ya nunca será fidedigna.
Igna: ¿Tanto cogiste?
Yo: No, es que tengo mala memoria.
Sofi: Yo la hice hace poco para competir con un amigo. Llegué hasta treinta.
Yo: Es bastante. Yo no creo que llegue a tanto.
Igna: ¿Las putas cuentan?
Yo: Claro que cuentan.
Sofi: No, para mi no cuentan.
Yo: Depende qué puta. Si fuiste al puterío no cuenta, pero si vino a tu casa si.
Igna: Igual no llego a treinta.
Sofi: Mi amigo sí llegó, empatamos.
Yo: ¿Conocen a alguna mujer que use el sexo como una escalera?
Sofi: Yo lo hice.
Yo: ¿Para llegar a dónde?
Sofi: A la buena vida, pero no fue conciente. Me dejé llevar. Todo empezó con unos panqueques.
Yo: Eso no tiene sentido. Si la marihuana es la puerta de entrada a las drogas, los panqueques lo deberían ser de la obseidad, no del sexo.
Sofi: Pues él me tentó al principio con panqueques de dulce de leche. Y yo caí. De todas maneras yo no tenía problemas en tirarme a cualquier chico. De joven mi mamá tenía miedo de que yo fuera ninfomana. Me llevó al psicólogo por eso.
Igna: ¿Y cómo sabía que andabas con tantos?
Sofi: Es que yo a mi mamá le cuento todo. Tenemos una relación muy buena.
Yo: ¿Y dónde está la escalera?
Sofi: Es que era un tipo muy bacán. Drogas, fiesta, departamento inmenso, coche de lujo, toda la bola. Yo le aclaré del principio que era solamente sexo. Y que me tiraba con otros tíos. Pero se lo pasaba bien.
Yo: ¿Y la escalera?
Sofi: ¡Esperaté! Y al rato él me dijo que ya había pasado un tiempo y que ya basta de andar con otros. Yo le dije que sí, pero le aclaré que no estaba enamorada. Que lo quería nomás. Después de un tiempo te encariñas. Luego se tuvo que volver a su país y me llamó para que me vaya con él a vivir en una super casa en la playa y que yo trabajaría de atender el hostel. Ya llego a la escalera... tranquilo!
Yo: Bueno.
Sofi: Me fui ahí y bueno, al tiempito me dijo de ya casarnos. Él estaba muy enamorado. Y lo pensé. No te digo que no lo pensé. Pero no pude.
Yo: Está bien. Fue una escalera involuntaria. Hay otras que usan el sexo como una herramienta para ir construyendo los escalones.
Sofi: El sexo es una herramienta.
Yo: No, el sexo puede ser una herramienta.
Sofi: Después del bacán estuve con tantísimos tipos. Pero tenía por regla siempre irme antes de que amaneciera. Con uno solo me quedé a dormir la primer noche. Y aquí me ves, enamorada. Todavía no lo creo.
Yo: Hiciste bien. El amor es una escalera mucho más fuerte. Si uno tiene amor, tiene confianza, y eso te hace crecer echando raíces al mismo tiempo.
Sofi: ...
Yo: Sí. Un día de estos voy a escribir un libro de autoayuda.
Igna: ¿Tanto cogiste?
Yo: No, es que tengo mala memoria.
Sofi: Yo la hice hace poco para competir con un amigo. Llegué hasta treinta.
Yo: Es bastante. Yo no creo que llegue a tanto.
Igna: ¿Las putas cuentan?
Yo: Claro que cuentan.
Sofi: No, para mi no cuentan.
Yo: Depende qué puta. Si fuiste al puterío no cuenta, pero si vino a tu casa si.
Igna: Igual no llego a treinta.
Sofi: Mi amigo sí llegó, empatamos.
Yo: ¿Conocen a alguna mujer que use el sexo como una escalera?
Sofi: Yo lo hice.
Yo: ¿Para llegar a dónde?
Sofi: A la buena vida, pero no fue conciente. Me dejé llevar. Todo empezó con unos panqueques.
Yo: Eso no tiene sentido. Si la marihuana es la puerta de entrada a las drogas, los panqueques lo deberían ser de la obseidad, no del sexo.
Sofi: Pues él me tentó al principio con panqueques de dulce de leche. Y yo caí. De todas maneras yo no tenía problemas en tirarme a cualquier chico. De joven mi mamá tenía miedo de que yo fuera ninfomana. Me llevó al psicólogo por eso.
Igna: ¿Y cómo sabía que andabas con tantos?
Sofi: Es que yo a mi mamá le cuento todo. Tenemos una relación muy buena.
Yo: ¿Y dónde está la escalera?
Sofi: Es que era un tipo muy bacán. Drogas, fiesta, departamento inmenso, coche de lujo, toda la bola. Yo le aclaré del principio que era solamente sexo. Y que me tiraba con otros tíos. Pero se lo pasaba bien.
Yo: ¿Y la escalera?
Sofi: ¡Esperaté! Y al rato él me dijo que ya había pasado un tiempo y que ya basta de andar con otros. Yo le dije que sí, pero le aclaré que no estaba enamorada. Que lo quería nomás. Después de un tiempo te encariñas. Luego se tuvo que volver a su país y me llamó para que me vaya con él a vivir en una super casa en la playa y que yo trabajaría de atender el hostel. Ya llego a la escalera... tranquilo!
Yo: Bueno.
Sofi: Me fui ahí y bueno, al tiempito me dijo de ya casarnos. Él estaba muy enamorado. Y lo pensé. No te digo que no lo pensé. Pero no pude.
Yo: Está bien. Fue una escalera involuntaria. Hay otras que usan el sexo como una herramienta para ir construyendo los escalones.
Sofi: El sexo es una herramienta.
Yo: No, el sexo puede ser una herramienta.
Sofi: Después del bacán estuve con tantísimos tipos. Pero tenía por regla siempre irme antes de que amaneciera. Con uno solo me quedé a dormir la primer noche. Y aquí me ves, enamorada. Todavía no lo creo.
Yo: Hiciste bien. El amor es una escalera mucho más fuerte. Si uno tiene amor, tiene confianza, y eso te hace crecer echando raíces al mismo tiempo.
Sofi: ...
Yo: Sí. Un día de estos voy a escribir un libro de autoayuda.
domingo, 21 de marzo de 2010
MI NUEVA MASAJISTA
-Yo ya no vivo en el edificio, no te diste cuenta?
-Mirá vos. Todas esas veces deseando encontrarte en el ascensor... resulta que estaba pidiendo un imposible. Y yo que pensaba que Dios se había enojado conmigo. Tengo que hacer las paces con él.
-Así parece. Ya le alquilé el departamento a ella.
-Hola ella.
-Hello.
-Ella es Carol, es una masajista canadiense.
-Yes! yes yes yes yes.
-Yes what?
-Nada, festejaba nomás. Tengo la sensación de que masajista es una de esas profesiones que te ayudan a tener más sexo. Como los magos, que con un buen truco hecho en privado seguramente arrastran. Es así?
-Why?
-Y... primero que nada ser masajista suma. Después puede ser un puente bastante sutil y directo. Si sos masajista podés proponer de hacer un masaje sin que se piense cualquier cosa. Ya accedés al tacto, y si sos bueno en lo que hacés... pan comido. Nunca lo hiciste?
-Not yet.
-1 c. Vivo en el 1 c. Avisame un día y practicamos.
-Bueno bueno, parece que deseás a cualquiera en el ascensor.
-Solo a vos, te juro. Fuera del ascensor ya empiezo a desear a otras.
-No me espantes a la inquilina, te pido por favor, que recién se mudó.
-Tranquila, está todo bien. Hello!
-Hello.
-Viste? Todo bien.
-...
-Una vez tuve una cita con una masajista. Vino a mi casa y me propuso hacerme un masaje. La dejé, claro. Fue el mejor masaje que me dieron en mi vida.
-...
-El problema es que en un momento, cuando llegó al torso, sentí que el masaje podía tener cierta naturaleza sexual. Si me levantaba y hacía una movida, podía besarla y Dios sabe qué más. Pero me era imposible moverme. No quería salir de ese estado por nada en la vida. Un buen masaje es mejor que el sexo. Yo no lo sabía. Ese fue el error de la chica, se pasó de buena. Fijate que no te pase lo mismo.
-...
-Be careful so it doesn´t happen to you.
-What?
-Doesn´t happen to you! The same thing, you understand?
-What thing?
-No importa. En qué piso estabas?
-Vamos carol.
-Ok.
-Era para saber nomás. Tener la posibilidad de llamar por teléfono y que baje tu masajista por el ascensor es una ventaja increíble. Me sentiría millonario.
-...
-Pero te lo pagaría! No sería sexual. Me hago una paja antes para que te quedes más tranquila. Qué piso era?
-...
-Ok bye! Nos vemos en el ascensor!
-Mirá vos. Todas esas veces deseando encontrarte en el ascensor... resulta que estaba pidiendo un imposible. Y yo que pensaba que Dios se había enojado conmigo. Tengo que hacer las paces con él.
-Así parece. Ya le alquilé el departamento a ella.
-Hola ella.
-Hello.
-Ella es Carol, es una masajista canadiense.
-Yes! yes yes yes yes.
-Yes what?
-Nada, festejaba nomás. Tengo la sensación de que masajista es una de esas profesiones que te ayudan a tener más sexo. Como los magos, que con un buen truco hecho en privado seguramente arrastran. Es así?
-Why?
-Y... primero que nada ser masajista suma. Después puede ser un puente bastante sutil y directo. Si sos masajista podés proponer de hacer un masaje sin que se piense cualquier cosa. Ya accedés al tacto, y si sos bueno en lo que hacés... pan comido. Nunca lo hiciste?
-Not yet.
-1 c. Vivo en el 1 c. Avisame un día y practicamos.
-Bueno bueno, parece que deseás a cualquiera en el ascensor.
-Solo a vos, te juro. Fuera del ascensor ya empiezo a desear a otras.
-No me espantes a la inquilina, te pido por favor, que recién se mudó.
-Tranquila, está todo bien. Hello!
-Hello.
-Viste? Todo bien.
-...
-Una vez tuve una cita con una masajista. Vino a mi casa y me propuso hacerme un masaje. La dejé, claro. Fue el mejor masaje que me dieron en mi vida.
-...
-El problema es que en un momento, cuando llegó al torso, sentí que el masaje podía tener cierta naturaleza sexual. Si me levantaba y hacía una movida, podía besarla y Dios sabe qué más. Pero me era imposible moverme. No quería salir de ese estado por nada en la vida. Un buen masaje es mejor que el sexo. Yo no lo sabía. Ese fue el error de la chica, se pasó de buena. Fijate que no te pase lo mismo.
-...
-Be careful so it doesn´t happen to you.
-What?
-Doesn´t happen to you! The same thing, you understand?
-What thing?
-No importa. En qué piso estabas?
-Vamos carol.
-Ok.
-Era para saber nomás. Tener la posibilidad de llamar por teléfono y que baje tu masajista por el ascensor es una ventaja increíble. Me sentiría millonario.
-...
-Pero te lo pagaría! No sería sexual. Me hago una paja antes para que te quedes más tranquila. Qué piso era?
-...
-Ok bye! Nos vemos en el ascensor!
miércoles, 16 de diciembre de 2009
ANGELITA
.
Se sentó al lado mío en el subte. Abrió su bolsito y lo vacío sobre el asiento. Cayeron unas tarjetas de calendarios y un paquete de caramelos. Lo abrío mientras chupaba un chupete chupetín y desparramó los ocho caramelos en la butaca. Yo la miraba de reojo mientras leía mi libro de Onetti. Piel morena, moquito asomándole, diez añitos y súper organizada. Ordenaba su golosina en un parate de laburo. Agrupó los caramelos por color: dos rosas, dos amarillos, dos rojos, dos azules. Le di una moneda de un peso. Me miró y la guardó en el bolsito.
-Cuál es tu preferido?
No supo decir. Separó los rojos y me los dio.
-Estos no me gustan.
-Qué no te gustan? Cometelos! Si son todos dulces.
Me miró y se rio. Puso los rojos con los otros.
-Todavía con chupete vos? Chiquilina.
-Se lo di a mi hermanito y se cayó al piso. Fui al baño y lo lavé todo.
Hablaba en voz muy bajita y los chirridos del subte no ayudaban. Acercaba el oído a cada cosa que decía pero igual tenía que pedirle que repitiera.
-Estás estudiando?
-No, es un libro nomás. Me gusta leer.
-Una vez vi a una chica sentada con un libro de vampiros.
-Te gustan los vampiros? Están de moda.
Hizo que no con la cabeza. Levanté la vista y vi a un hombre raro parado frente a nosotros. Tenía barba mullida, anteojos de sol espejados, chaleco cremita, pantalón y ojotas.
-El problema con los vampiros es que se parecen a nosotros -le dije al oído-. Uno nunca sabe quién es vampiro y quién no. Muchas veces andan por el subte de día porque les hace mal la luz del sol. Me parece que el señor de acá enfrente es vampiro.
Levantó la vista para ver y se quedó mirando al chico del rincón.
-No mires! Ese no es además. El de anteojos raros. Pero miralo con cuidado.
Lo miró y se quedó mirando luego al chico sentado en el piso con panatalones cortos acolchados.
-Ese tiene la remera adentro y parece que tiene pañal -me dijo.
Se puso a guardar los caramelos. Seguí con el libro y vi de reojo a una chica que pispeaba la conversación con ternura. Parecía que ser tierno podría servir para levantar minitas en el subte.
-Lo conocés a Vio vos? -me preguntó.
-No, es un dibujito animado?
-No, esta Vio y el Viablo. Y los angeles, que son invisibles y están atrás tuyo escribiendo todo lo que pasa.
-Todo el tiempo escriben?
-Sí, y hay más de uno.
-Y los demás también escriben?
-Sí.
-Todos esriben a la vez?
-Sí.
-Deciles que tomen turnos. Si deben escribir lo mismo. Que se organizen.
-Que uno escribe las cosas malas y otro escribe otras cosas.
-Alguna vez viste uno?
Hizo que si con la cabeza y después que no. Me mostro el bracito extendido.
-No, pero de noche cuando estoy por dormir lo siento así sobre el brazo.
La chica todavía miraba a lo lejos con ternura. Ella se levantó y fue a repartir calendarios. La chica la llamó y le dio dos pesos.
-Cómo te llamás? -le preguntó.
-Angeles -dijo ella.
.
Se sentó al lado mío en el subte. Abrió su bolsito y lo vacío sobre el asiento. Cayeron unas tarjetas de calendarios y un paquete de caramelos. Lo abrío mientras chupaba un chupete chupetín y desparramó los ocho caramelos en la butaca. Yo la miraba de reojo mientras leía mi libro de Onetti. Piel morena, moquito asomándole, diez añitos y súper organizada. Ordenaba su golosina en un parate de laburo. Agrupó los caramelos por color: dos rosas, dos amarillos, dos rojos, dos azules. Le di una moneda de un peso. Me miró y la guardó en el bolsito.
-Cuál es tu preferido?
No supo decir. Separó los rojos y me los dio.
-Estos no me gustan.
-Qué no te gustan? Cometelos! Si son todos dulces.
Me miró y se rio. Puso los rojos con los otros.
-Todavía con chupete vos? Chiquilina.
-Se lo di a mi hermanito y se cayó al piso. Fui al baño y lo lavé todo.
Hablaba en voz muy bajita y los chirridos del subte no ayudaban. Acercaba el oído a cada cosa que decía pero igual tenía que pedirle que repitiera.
-Estás estudiando?
-No, es un libro nomás. Me gusta leer.
-Una vez vi a una chica sentada con un libro de vampiros.
-Te gustan los vampiros? Están de moda.
Hizo que no con la cabeza. Levanté la vista y vi a un hombre raro parado frente a nosotros. Tenía barba mullida, anteojos de sol espejados, chaleco cremita, pantalón y ojotas.
-El problema con los vampiros es que se parecen a nosotros -le dije al oído-. Uno nunca sabe quién es vampiro y quién no. Muchas veces andan por el subte de día porque les hace mal la luz del sol. Me parece que el señor de acá enfrente es vampiro.
Levantó la vista para ver y se quedó mirando al chico del rincón.
-No mires! Ese no es además. El de anteojos raros. Pero miralo con cuidado.
Lo miró y se quedó mirando luego al chico sentado en el piso con panatalones cortos acolchados.
-Ese tiene la remera adentro y parece que tiene pañal -me dijo.
Se puso a guardar los caramelos. Seguí con el libro y vi de reojo a una chica que pispeaba la conversación con ternura. Parecía que ser tierno podría servir para levantar minitas en el subte.
-Lo conocés a Vio vos? -me preguntó.
-No, es un dibujito animado?
-No, esta Vio y el Viablo. Y los angeles, que son invisibles y están atrás tuyo escribiendo todo lo que pasa.
-Todo el tiempo escriben?
-Sí, y hay más de uno.
-Y los demás también escriben?
-Sí.
-Todos esriben a la vez?
-Sí.
-Deciles que tomen turnos. Si deben escribir lo mismo. Que se organizen.
-Que uno escribe las cosas malas y otro escribe otras cosas.
-Alguna vez viste uno?
Hizo que si con la cabeza y después que no. Me mostro el bracito extendido.
-No, pero de noche cuando estoy por dormir lo siento así sobre el brazo.
La chica todavía miraba a lo lejos con ternura. Ella se levantó y fue a repartir calendarios. La chica la llamó y le dio dos pesos.
-Cómo te llamás? -le preguntó.
-Angeles -dijo ella.
.
viernes, 11 de diciembre de 2009
LO DIJO LA PSICÓLOGA
.
Que prefiere no tratar niños.
Mejor tratar padres.
Y ellos mejorarán a los niños.
.
Que tiene más de treinta pacientes.
Y la mayoría van por problemas económicos.
Por angustias laborales o violencia familiar.
Pero no por amor.
.
Que pocos son los que se preocupan por amor.
Aunque en realidad sí, pero no se dan cuenta.
.
Después del tratamiento se enteran:
En el fondo quieren pensar en alguien.
Para que alguien piense en ellos.
.
Que tuvo una paciente de ochenta y cinco años.
Primera vez que iba al psicólogo, la vieja.
Y fue, por supuesto, porque estaba enamorada.
.
La abuela se enamoró del consuegro.
O sea, el padre del marido de su hija.
(a mi también me costó entender consuegro)
.
Tuvieron un tórrido romance.
¿Intercambiaban besitos y abrazos?
Sí, claro. Después cogían.
.
Epa!, le dije a la psicóloga.
Ella no quiso contarme los detalles.
Yo tampoco se los pedí.
.
Pero si ellos pudieron enamorarse a los ochenta,
entonces después de los setenta se puede más
que ver el noticiario, tomar la sopa y jugar a la canasta.
.
Yo quiero enamorarme de una vieja.
Para ir al psicólogo nervioso y con amor.
Pero todavía no.
.
Antes quiero ser joven.
Y sufrir por amor,
sin guardaespaldas.
Que prefiere no tratar niños.
Mejor tratar padres.
Y ellos mejorarán a los niños.
.
Que tiene más de treinta pacientes.
Y la mayoría van por problemas económicos.
Por angustias laborales o violencia familiar.
Pero no por amor.
.
Que pocos son los que se preocupan por amor.
Aunque en realidad sí, pero no se dan cuenta.
.
Después del tratamiento se enteran:
En el fondo quieren pensar en alguien.
Para que alguien piense en ellos.
.
Que tuvo una paciente de ochenta y cinco años.
Primera vez que iba al psicólogo, la vieja.
Y fue, por supuesto, porque estaba enamorada.
.
La abuela se enamoró del consuegro.
O sea, el padre del marido de su hija.
(a mi también me costó entender consuegro)
.
Tuvieron un tórrido romance.
¿Intercambiaban besitos y abrazos?
Sí, claro. Después cogían.
.
Epa!, le dije a la psicóloga.
Ella no quiso contarme los detalles.
Yo tampoco se los pedí.
.
Pero si ellos pudieron enamorarse a los ochenta,
entonces después de los setenta se puede más
que ver el noticiario, tomar la sopa y jugar a la canasta.
.
Yo quiero enamorarme de una vieja.
Para ir al psicólogo nervioso y con amor.
Pero todavía no.
.
Antes quiero ser joven.
Y sufrir por amor,
sin guardaespaldas.
lunes, 17 de agosto de 2009
PORQUE SI
.
-¿Por qué se llama así el post?
-No se llama así, porque sí!
-¿Por qué entonces?
-Por qué no!
-Claro, por qué no?
-Porque si!
-Tenés razón, porque si.
-Porque si.
-Porque si.
.
-¿Por qué se llama así el post?
-No se llama así, porque sí!
-¿Por qué entonces?
-Por qué no!
-Claro, por qué no?
-Porque si!
-Tenés razón, porque si.
-Porque si.
-Porque si.
.
jueves, 2 de julio de 2009
TARADEZ
Hace dos años, en el auto de mi hermana:
-Uy, me taré!
-Te trabaste?
-No, me taré.
-Ok. Y desde cuándo vale inventar palabras?
-Tararse no es inventado, existe.
-Claro claro.
Terminamos apostando y perdí.
Tararse existía: yo había llegado tarde.
.
Hace una semana, hablando con la novia de un amigo:
-Disculpá, no se que me pasa. No puedo terminar de decir las cosas..
-Sí, estás re tarada!
Me miró sorprendida.
Sus ojos preguntaron: ya teníamos esta confianza?
-No tarada de tarada. Que te estás tarando seguido, tarada de tararse -quise explicar.
-Sí, segurísimo -siguió diciéndome ella con la mirada.
.
Recién ahí me di cuenta que los que se taran son tarados.
Que usar el termino taradez es una perversión del significado original.
Y que conviene pensar las cosas antes de decirlas.
-Uy, me taré!
-Te trabaste?
-No, me taré.
-Ok. Y desde cuándo vale inventar palabras?
-Tararse no es inventado, existe.
-Claro claro.
Terminamos apostando y perdí.
Tararse existía: yo había llegado tarde.
.
Hace una semana, hablando con la novia de un amigo:
-Disculpá, no se que me pasa. No puedo terminar de decir las cosas..
-Sí, estás re tarada!
Me miró sorprendida.
Sus ojos preguntaron: ya teníamos esta confianza?
-No tarada de tarada. Que te estás tarando seguido, tarada de tararse -quise explicar.
-Sí, segurísimo -siguió diciéndome ella con la mirada.
.
Recién ahí me di cuenta que los que se taran son tarados.
Que usar el termino taradez es una perversión del significado original.
Y que conviene pensar las cosas antes de decirlas.
jueves, 7 de mayo de 2009
SÁNCHEZ
Terraza, noche, abrigo, reposera, cigarrito.
-Así que vos sos Sánchez, Nacho?
-Exactamente.
Nacho tenía puesto un pulover violetón con capucha (sí, pulover con capucha) que le envolvía la cabeza manteniéndole el pelo de incógnito. Parecía una figura similar al superhéroe El Fantsama, pero como si el superhéroe también tuviera una madre que le protestara para que se abrigara con este fresco loco que anda haciendo por ahí.
-Y sos familiar de Nico Sánchez, el jugador de River?
-No no.
-De Arantxa? -se sumó Juan.
-Con esa debemos ser primos o algo. Le veo cierto parecido. En los rulos, más que nada.
Nos quedamos pensando en otros Sánchez. Recordamos el no te enganches, pero ese Sánchez era una frase sin cara. A Nacho se lo veía tranquilo. A pesar de ser Sánchez no tenía cara de sentirse uno más. Tenía la ventaja de ser Nacho. Yo siempre quise ser Nacho, pero nunca pude instalarlo como apodo. El gremio de los Nachos no permite Fernandos en su grupo. Hay que ser Ignacio, no queda otra. Al menos como segundo nombre.
-No se me ocurren otros Sánchez famosos che -dijo Juan.
-Y eso que son tantos... se ve que los Sánchez no son muy talentosos. Tendrías que hacer algo para levantar el apellido Nacho. Vos podés!
Nacho no sintió la presión. Estaba relajado, como siempre. Una especie de Gran Lebowski pero sin el aura de vagabundo.
-Marta Sánchez! -grité de repente.
-Eso no se si ayuda demasiado -dijo Juan.
-Igual no hace falta cantidad -aclaró Nacho-. Leí hace poco que Ghandi es un apellido muy común en la India. Así que con que uno de nuestros Sánchez algún día se ponga las pilas, estamos. Alcanza y sobra para eternizar el apellido.
-En serio? Ghandi sonaba tan específico que cuesta pensarlo multiplicado -dijo Juan.
-Es más dificíl ser un líder con un apellido corriente, porque lo baja al nivel de las masas. Vos seguirías a un tipo que se llama como el idiota de tu vecino? -pregunté pensando específicamente en mi vecino.
-Más mérito de Ghandi entonces.
-Sí, y encima siendo pelado.
-Imaginate lo que hubiera sido con la cabellera de Kurt Russell...
Me llegó el cigarrito. Parecía que el tema moría ahí, pero yo me negaba.
-Hace poco me dijeron que Olga en Rusia es como María acá.
-Quién te dijo eso?
-Olga.
-Conocés una Olga?
-Sí. Y no es una señora de chancletas con pañuelo en la cabeza. Me sorprendió mucho eso de ella. Aunque ahora Liniers le hizo muy bien al nombre con su monstruito imaginario que sólo dice Olga!
-Olga!
-Olgaa!
Nos pusimos a practicar la entonación de Olga! del monstruo de Liniers, pero como la tira del comic no venía con sonido nadie estaba seguro de cuál era la forma correcta de pronunciarla. Cada uno defendía la suya.
-Mi papá se apellida Sánchez, pero sabés como se apellida mi mamá?
-Cómo? -preguntamos.
-Sánchez.
-Uh, sos un Sánchez puro!
-Podrías llegar a ser capo Mafia del clan de los Sánchez algún día.. -dije yo.
Acabábamos de ver Buenos Muchachos y una de las reglas de la mafia italiana era que los capos tenían que venir de padres y madres tanos.
-Ahora tenés que casarte con una Sánchez, no vas a ensuciar tu legado, no?
-No sé, no sé.
-Yo que vos busco novia en la guía telefónica. Llamo una por una, hasta que alguien enganche. Mal no te va a ir.
Nacho se lo quedó pensando. Quizás estaba pensando en otra cosa, porque la expresión de estar pensándolo la tenía desde antes de que tirara la idea. Pero para mi lo estaba pensando. Lo estaba pensando seriamente.
-Así que vos sos Sánchez, Nacho?
-Exactamente.
Nacho tenía puesto un pulover violetón con capucha (sí, pulover con capucha) que le envolvía la cabeza manteniéndole el pelo de incógnito. Parecía una figura similar al superhéroe El Fantsama, pero como si el superhéroe también tuviera una madre que le protestara para que se abrigara con este fresco loco que anda haciendo por ahí.
-Y sos familiar de Nico Sánchez, el jugador de River?
-No no.
-De Arantxa? -se sumó Juan.
-Con esa debemos ser primos o algo. Le veo cierto parecido. En los rulos, más que nada.
Nos quedamos pensando en otros Sánchez. Recordamos el no te enganches, pero ese Sánchez era una frase sin cara. A Nacho se lo veía tranquilo. A pesar de ser Sánchez no tenía cara de sentirse uno más. Tenía la ventaja de ser Nacho. Yo siempre quise ser Nacho, pero nunca pude instalarlo como apodo. El gremio de los Nachos no permite Fernandos en su grupo. Hay que ser Ignacio, no queda otra. Al menos como segundo nombre.
-No se me ocurren otros Sánchez famosos che -dijo Juan.
-Y eso que son tantos... se ve que los Sánchez no son muy talentosos. Tendrías que hacer algo para levantar el apellido Nacho. Vos podés!
Nacho no sintió la presión. Estaba relajado, como siempre. Una especie de Gran Lebowski pero sin el aura de vagabundo.
-Marta Sánchez! -grité de repente.
-Eso no se si ayuda demasiado -dijo Juan.
-Igual no hace falta cantidad -aclaró Nacho-. Leí hace poco que Ghandi es un apellido muy común en la India. Así que con que uno de nuestros Sánchez algún día se ponga las pilas, estamos. Alcanza y sobra para eternizar el apellido.
-En serio? Ghandi sonaba tan específico que cuesta pensarlo multiplicado -dijo Juan.
-Es más dificíl ser un líder con un apellido corriente, porque lo baja al nivel de las masas. Vos seguirías a un tipo que se llama como el idiota de tu vecino? -pregunté pensando específicamente en mi vecino.
-Más mérito de Ghandi entonces.
-Sí, y encima siendo pelado.
-Imaginate lo que hubiera sido con la cabellera de Kurt Russell...
Me llegó el cigarrito. Parecía que el tema moría ahí, pero yo me negaba.
-Hace poco me dijeron que Olga en Rusia es como María acá.
-Quién te dijo eso?
-Olga.
-Conocés una Olga?
-Sí. Y no es una señora de chancletas con pañuelo en la cabeza. Me sorprendió mucho eso de ella. Aunque ahora Liniers le hizo muy bien al nombre con su monstruito imaginario que sólo dice Olga!
-Olga!
-Olgaa!
Nos pusimos a practicar la entonación de Olga! del monstruo de Liniers, pero como la tira del comic no venía con sonido nadie estaba seguro de cuál era la forma correcta de pronunciarla. Cada uno defendía la suya.
-Mi papá se apellida Sánchez, pero sabés como se apellida mi mamá?
-Cómo? -preguntamos.
-Sánchez.
-Uh, sos un Sánchez puro!
-Podrías llegar a ser capo Mafia del clan de los Sánchez algún día.. -dije yo.
Acabábamos de ver Buenos Muchachos y una de las reglas de la mafia italiana era que los capos tenían que venir de padres y madres tanos.
-Ahora tenés que casarte con una Sánchez, no vas a ensuciar tu legado, no?
-No sé, no sé.
-Yo que vos busco novia en la guía telefónica. Llamo una por una, hasta que alguien enganche. Mal no te va a ir.
Nacho se lo quedó pensando. Quizás estaba pensando en otra cosa, porque la expresión de estar pensándolo la tenía desde antes de que tirara la idea. Pero para mi lo estaba pensando. Lo estaba pensando seriamente.
martes, 3 de marzo de 2009
ENTRE LA PENA Y LA NADA
Firulo dice:
No se si estoy de acuerdo con lo que dice al lado de tu nick: “Entre la pena y la nada elijo la nada, la pena es un compromiso”.
Firulo dice:
Yo me parece que me quedo con la pena… Por lo que venía antes.
Antes de la nada me imagino la nada. Antes de la pena, algo que vale la pena.
luleit dice:
En realidad, mi nick es una cosa que belmondo le dice a jean seberg en Sin aliento, dando vuelta una frase de faulkner que es: "Entre la pena y la nada, elijo la pena"
Firulo dice:
Ah, entonces ya lo pensó Faulkner antes. Siempre me pasa lo mismo.
luleit dice:
Leiste algo de Faulkner? este año lo descubrí y me hice fan (creo, de veras, que deberías leer algo de él).
Firulo dice:
No, pero hace poco conocí a onetti y me hice fan de él.
luleit dice:
Entonces te va a gustar. Dicen que Onetti es el "faulkner uruguayo"
Firulo dice:
lei del faulkner uruguayo pero no del faulkner faulkner, un desastre.
Firulo dice:
Debe ser porque me caía mal por robarme las frases antes que las piense. qué debería leer?
luleit dice:
mira, yo te puedo recomendar uno, pero es cierto que yo lo empecé antes de que me explicaran un poco de que iba todo, y no cazé una. Ahora, una vez que entendí, no pude parar. así que si querés te recomiendo el que leí yo y antes te doy todas las indicaciones del caso.
Firulo dice:
dale, acepto la propuesta. me contás las indicaciones en la jaula de los leones, cuando vayamos al zoológico de noche.
luleit dice:
che, tengo pensado usar la tarjeta de mamá para comprarme regalos de años nuevo, como una malla, esta muy mal?
luleit dice:
perdón pero el msn ayuda a mi dispersión y esquizofrenia
Firulo dice:
no te perdono si te perdono no te perdono dale perdonala bueno te perdono
luleit -dice:
jejeje
Firulo dice:
malla entera o trikini? viste que ahora volvieron los shorts? te copas con los shorts?
luleit - dice:
bikini pero si puede ser medio shorcito abajo, mejor. soy pudorosa
Firulo dice:
O el culot, que está bueno y tiene un nombre horrible
luleit - dice:
me daba cosa poner esa palabra, en la misma sesion de chat (!?) sobre faulkner y demases cosas tan copadas
Firulo dice:
todo vales, como las eses demases demaseseses
luleit dice:
exacto. che bueno, me voy a almrozar
luleit dice:
a almrozar no, a almorzar
Firulo:
a almrozar, mal rozar al rozar almorzar abrazo,
luleit dice:
sí
Firulo dice:
y buen provecho
No se si estoy de acuerdo con lo que dice al lado de tu nick: “Entre la pena y la nada elijo la nada, la pena es un compromiso”.
Firulo dice:
Yo me parece que me quedo con la pena… Por lo que venía antes.
Antes de la nada me imagino la nada. Antes de la pena, algo que vale la pena.
luleit dice:
En realidad, mi nick es una cosa que belmondo le dice a jean seberg en Sin aliento, dando vuelta una frase de faulkner que es: "Entre la pena y la nada, elijo la pena"
Firulo dice:
Ah, entonces ya lo pensó Faulkner antes. Siempre me pasa lo mismo.
luleit dice:
Leiste algo de Faulkner? este año lo descubrí y me hice fan (creo, de veras, que deberías leer algo de él).
Firulo dice:
No, pero hace poco conocí a onetti y me hice fan de él.
luleit dice:
Entonces te va a gustar. Dicen que Onetti es el "faulkner uruguayo"
Firulo dice:
lei del faulkner uruguayo pero no del faulkner faulkner, un desastre.
Firulo dice:
Debe ser porque me caía mal por robarme las frases antes que las piense. qué debería leer?
luleit dice:
mira, yo te puedo recomendar uno, pero es cierto que yo lo empecé antes de que me explicaran un poco de que iba todo, y no cazé una. Ahora, una vez que entendí, no pude parar. así que si querés te recomiendo el que leí yo y antes te doy todas las indicaciones del caso.
Firulo dice:
dale, acepto la propuesta. me contás las indicaciones en la jaula de los leones, cuando vayamos al zoológico de noche.
luleit dice:
che, tengo pensado usar la tarjeta de mamá para comprarme regalos de años nuevo, como una malla, esta muy mal?
luleit dice:
perdón pero el msn ayuda a mi dispersión y esquizofrenia
Firulo dice:
no te perdono si te perdono no te perdono dale perdonala bueno te perdono
luleit -dice:
jejeje
Firulo dice:
malla entera o trikini? viste que ahora volvieron los shorts? te copas con los shorts?
luleit - dice:
bikini pero si puede ser medio shorcito abajo, mejor. soy pudorosa
Firulo dice:
O el culot, que está bueno y tiene un nombre horrible
luleit - dice:
me daba cosa poner esa palabra, en la misma sesion de chat (!?) sobre faulkner y demases cosas tan copadas
Firulo dice:
todo vales, como las eses demases demaseseses
luleit dice:
exacto. che bueno, me voy a almrozar
luleit dice:
a almrozar no, a almorzar
Firulo:
a almrozar, mal rozar al rozar almorzar abrazo,
luleit dice:
sí
Firulo dice:
y buen provecho
viernes, 6 de febrero de 2009
EGOISMO SUICIDA
-Suicidarse solo es ridículo. Yo si me suicido me llevo a alguien conmigo. Alguien que odiemos todos, como Bush.
-Pero te saca el protagonismo. Yo cuando muera quiero ser noticia. Pensalo: a menos que seas Van Gogh o algún otro genio incomprendido, la muerte es tu última oportunidad de llamar la atención. ¿Te parece compartir un momento tan íntimo, tan tuyo? Y encima si tu dupla es un famoso, te roba toda posibilidad de ser un título en el diario. Pasás a ser copete o bajada. Una cagada.
-A mí no me importa, yo lo mato igual. Si total estoy muerto.
-Y si cuando morís pasás a un mostrador en el infierno, como en Beetlejuice? Imaginate hacer un trámite burocrático eterno y el que se murió con vos al lado. Es como tener de compañero de celda a Bush. Encima que no lo aguantabas, ahora que lo mataste va a estar quejoso… seguro que se pone insoportable.
-No, porque cuando lo maté ya quedamos a mano. No le guardaría rencor.
-Si todos pensaran como vos, habría muchos más suicidios-asesinatos. Y es algo que casi no existe. ¿Por qué será?
-Pasa que la gente es muy egoísta. Y los suicidas, más todavía.
-En eso tenés razón. Yo nunca sería amigo de un suicida.
-Pero te saca el protagonismo. Yo cuando muera quiero ser noticia. Pensalo: a menos que seas Van Gogh o algún otro genio incomprendido, la muerte es tu última oportunidad de llamar la atención. ¿Te parece compartir un momento tan íntimo, tan tuyo? Y encima si tu dupla es un famoso, te roba toda posibilidad de ser un título en el diario. Pasás a ser copete o bajada. Una cagada.
-A mí no me importa, yo lo mato igual. Si total estoy muerto.
-Y si cuando morís pasás a un mostrador en el infierno, como en Beetlejuice? Imaginate hacer un trámite burocrático eterno y el que se murió con vos al lado. Es como tener de compañero de celda a Bush. Encima que no lo aguantabas, ahora que lo mataste va a estar quejoso… seguro que se pone insoportable.
-No, porque cuando lo maté ya quedamos a mano. No le guardaría rencor.
-Si todos pensaran como vos, habría muchos más suicidios-asesinatos. Y es algo que casi no existe. ¿Por qué será?
-Pasa que la gente es muy egoísta. Y los suicidas, más todavía.
-En eso tenés razón. Yo nunca sería amigo de un suicida.
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