martes, 24 de febrero de 2009

ERIC

Eric subió las escaleras con las manos sudorosas aferradas a las llaves. Siempre tenía las manos sudorosas. A todos les daba asco estrecharle las manos, aunque nunca lo decían. Igualmente no eran muchos los que estrechaban sus manos húmedas, ya que Eric casi no tenía amigos. A excepción de Raúl.
Por eso se aferraba a las llaves como si fuera lo más importante de todo. Eran las llaves de Raúl.

Eric era muy responsable. También torpe, estúpido, pesado y feo. Especialmente feo. La gente le miraba los zapatos cuando le hablaban, para no tener que enfrentarse a su acné.
Menos Raúl, su amigo.
Eric agarró las llaves y abrió la puerta de la casa de Raúl. "Lavar los platos, acomodar la ropa tirada y llevarle el cd", repasó mentalmente. A él le encantaba hacerle favores a Raúl.

Después de la limpieza se puso a buscar el cd y no lo encontró por ninguna parte. Lo que sí encontró fue un anotador privado y, de curioso, lo abrió para bucear en la intimidad de su amigo.
En la primer página del anotador estaba escrito: “Lista de la estupidez humana". Y abajo aclaraba en letras rojas: "por Eric Glitzber”.
En la segunda página comenzaba una enumeración detallada de, hasta el momento, 148 torpezas que Eric había hecho en presencia de Raúl.
La número 3 decía: “Problemas para pronunciar la palabra murciélago”.
La número 51 decía: “Le habla a la pantalla del cine”.
La número 52 decía: "Tiene miedo de que muera James Bond en las secuencias de acción de sus películas".
La número 87 decía: "Lleva en su agenda un registro de las estrellas contadas. Quiere contarlas todas y dice que no logra hacerlo en una sola noche".
La número 102 decía: "Se creyó cuando le dije que la espuma del mar son escupitajos de los peces".
La número 113 decía: “Estornuda como niña y cuando termina dice por favor, permiso, perdón y gracias. Todo seguido”.

Eric se levantó decidido por primera vez en su vida. Agarró la cajita de fósforos que había en el primer cajón de la cocina, sacó toda la ropa del ropero y la puso en el medio el departamento. Luego prendió el anotador y cuando las llamas estaban bien grandes lo puso en medio de la bola de ropa.
Encendió las llaves de gas, cerró la puerta con llave y se acomodó en el sillón del living a ver la fogata creciendo.
Sentado, cerró los ojos y se puso a silbar.

domingo, 22 de febrero de 2009

MI FORMA DE SER RICO

¿En qué malgastarías tu fortuna?
¿Cuál es tu forma de ser rico?
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La mía es viajar.

miércoles, 18 de febrero de 2009

DEJEMOS HABLAR AL VIENTO

Costó mucho, pero luego de años de pensarlo y no implementarlo, aprendí a leer libros con un lapíz en la mano. Sí, ahora soy de los que subrayan. Y me gusta.

Ahora por ejemplo puedo recomendar el libro que acabo de terminar -Dejemos hablar al viento- con sólo transcribir quince frases subrayadas. Tarea difícil, porque Juan Carlos Onetti me entusiasma tanto que lo termino subrayando casi todo. Es de esos escritores que no importa lo que cuentan, siempre es placentero leerlo por cómo escribe. Algo parecido me pasa con Cortazar, aunque Onetti es menos juguetón y más melancólico.

Ahí les van las quince frases:

2-"Desde muchos años atrás yo había sabido que era necesario meter en una misma bolsa a los católicos, los freudianos, los marxistas y los patriotas. Quiero decir: a cualquiera que tuviese fe, no importa en qué cosa; a cualquiera que opine, sepa o actúe repitiendo pensamientos aprendidos o heredados. Un hombre con fe es más peligroso que una bestia con hambre (...) Un hombre contaminado por cualquier clase de fe llega velozmente a confundirla consigo mismo; entonces es la vanidad la que ataca y se defiende".

8-"Existe una calidad, un tipo de niñas, muchachas y mujeres que han nacido para casarse con soldados pundonorosos (...) Terminan sabiendo más que ellos de carácter y sumisión".

15-"Mentir se parece a la cama porque al principio es una vergüenza y después empieza el gusto de hacerlo".

18-"Nuestro pasado habría sido sucio, tal vez imprescindible. Pero el presente era peor, como es costumbre".

23-"Cruzó una pierna y se dedicó a ser más hermosa".

30-"Tengo que descubrir una ola que se parezca a la última. No pido demasiado. Que se parezca apenas como un feto de dos meses puede parecerse a la mujer que uno quiere".

37-"Es fácil manejar a los viejos, y es tan lindo hacerles creer que manejan ellos".

38-"Una de las nenas dijo: que suerte, te das cuenta. Hacemos chiquichiqui toda la tarde y nos llenamos de dinero".

43-"Estuvo tanto tiempo en el lavatorio que no hubo más remedio que imaginarla sentada".

51-"La puntualidad es la cortesía de los idiotas. Los que no tienen en la cabeza otra cosa que el recuerdo de la cita. Yo no puedo, yo llego siempre tarde. Que me esperen".

59-"Pero no era una de esas cosas que pueden contarse a personas, era algo que exigía vivir con un perro y fumar y pensar y revolverse mirado por la amistad sin preguntas de un perro".

64-"No hay mentira mía que aguante fresca hasta las diez de la noche".

74-"Siempre tendrá más razón que yo, no por mayor inteligencia, porque cree y no se aparta".

81-"Yo mismo, a veces, me hablo desde afuera; me doy consejos, me impongo planes de vida, me burlo de la verdad. Pero dura poco; dura, generalmente, hasta que me duermo".

98-"La inflación es un elemento deformador de la tragedia. O revelador. Convierte tu robo en una simple travesura infantil".

99-"Muy pocas personas me importan o me importaron; por eso tengo la manía de decirles la verdad".

lunes, 16 de febrero de 2009

LIKE A ROLLING STONE

Once upon a time you dressed so fine
You threw the bums a dime in your prime, didn't you?
(eras una conchetita que le daba el vuelto a los crotos con cara de asco, no?)
People'd call, say, "Beware doll, you're bound to fall"
You thought they were all kiddin' you
(te decían ojo al piojo, todo lo que sube… y vos ni bolilla zonzota)
You used to laugh about
Everybody that was hangin' out
(te reías de ellos, no con ellos... eso no está bien che)
Now you don't talk so loud
(ahora te callaron la boca, forrita)
Now you don't seem so proud
About having to be scrounging for your next meal.
(ahora te da verguenza tener que mendigar para cenar, no forrita?)


How does it feel
How does it feel
To be without a home
Like a complete unknown
Like a rolling stone?
(como se siente no tener casa, ser una ánima anónima, como un canto rodado… -lo del canto rodado no lo entendí mucho: es porque es una piedrita entre muchas?)


You've gone to the finest school all right, Miss Lonely
But you know you only used to get juiced in it
(fuiste a Harvard pero pelotudeaste)
And nobody has ever taught you how to live on the street
And now you find out you're gonna have to get used to it
(no tenés calle y la necesitás, porque vivís ahí)
You said you'd never compromise
With the mystery tramp, but now you realize
He's not selling any alibis
As you stare into the vacuum of his eyes
And ask him do you want to make a deal?
(dijiste que no ibas a transar con los chantunes, pero ahora les pedís que te tiren una onda y el chantapufi te mira como si no te viera y ni siquiera te vende una excusa. O sea, estás jodida che)


How does it feel
How does it feel
To be on your own
With no direction home
Like a complete unknown
Like a rolling stone?

You never turned around to see the frowns on the jugglers and the clowns
When they all come down and did tricks for you
(nunca te pusiste a pensar en lo depre que se sienten los payasos después del show?)
You never understood that it ain't no good
You shouldn't let other people get your kicks for you
(no está bien reirse a costa de los demás ni que se rían de vos. Yo estoy de acuerdo con Bob en esa, eh)
You used to ride on the chrome horse with your diplomat
Who carried on his shoulder a Siamese cat
(gran frase: solías andar sobre un caballo cromado con un diplomatico que llevaba un gato siames en su hombro)
Ain't it hard when you discover that
He really wasn't where it's at
After he took from you everything he could steal.
(qué jodido cuando te avivaste que el diplomatico ese tenía el gato siamés para lograr efecto y hacerte el cuento del tío. Ahora te afanó hasta la bombacha y no sabés dónde tocarle timbre. Date cuenta, cuando vos fuiste el fue y vino tres veces boludita, se te escapo la tortuga. Con los diplomáticos no se jode)

How does it feel
How does it feel
To be on your own
With no direction home
Like a complete unknown
Like a rolling stone?

Princess on the steeple and all the pretty people
They're drinkin', thinkin' that they got it made
(fuiste la princesita en el castillo tomando y riendo con gente bien, pensando que ya la hiciste? Como los giles que se hacen famosos por cinco segundos en Gran Hermano, ponele)
Exchanging all kinds of precious gifts and things
But you'd better lift your diamond ring, you'd better pawn it babe
(se intercambiaban regalitos, pero mas te vale que empeñes tu anillo de diamantes, bebota)
You used to be so amused
At Napoleon in rags and the language that he used
(te divertía el loco ese de la calle que se vestia como napoleón y decía sandeces?)
Go to him now, he calls you, you can't refuse
(andá con él ahora -estás viviendo en la calle, sin un mango, toda rotosa y sucia, la gente ni bola te da-, el loco napoleón ese te está llamando y ya no podés decirle que no)
When you got nothing, you got nothing to lose
(gran frase 2: cuando no tenes nada, no tenes nada que perder)
You're invisible now, you got no secrets to conceal.
(gran frase 3: sos invisible, no tenes secretos para contar)


How does it feel
How does it feel
To be on your own
With no direction home
Like a complete unknown
Like a rolling stone?

viernes, 13 de febrero de 2009

RETORCIDA

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Toda mujer, por naturaleza, lleva en su cabeza un laberinto.
Todo hombre, por fascinación, se ve obligado a recorrerlo.
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lunes, 9 de febrero de 2009

UNA FABULA DE FÁBULA

Era un dictador como cualquier otro; aunque él quería ser un poco más (como todos los demás). De momento había jugado bien sus cartas, demostrando potencia y potencial y disimulando errores sin excederse en la cantidad de charcos de sangre en la plaza pública. Todavía no había apostado en grande, es cierto, pero tenía tiempo. ¿Cuánto? Eso dependía del hambre de poder, propio y ajeno.

Una noche soñó que se moría, con tanto realismo que creyó despertar muerto. Se levantó de un salto, fue hasta el baño y suspiró al comprobar que su espejo todavía le hacía caso en cada movimiento. Luego llamó a uno de sus criados que juró verlo vivo o, en caso contrario, aseguró que era un muerto muy despierto.
Esa mañana decidió que quería vivir para siempre.

Durante semanas analizó varias opciones para lograrlo.
Descartó la posibilidad de consagrarse como el imperio más grande del mundo, porque sabía por experiencia que tarde o temprano todos los imperios terminaban cayendo. Construir una muralla infinita, inaugurar el primer puente submarino, lograr una cruza de hipopótamo con rinoceronte que resultara mascotable, gobernar el reino de las mujeres de tres tetas… ¿Qué milagro le daría a la eternidad?
La idea que más le entusiasmaba era secuestrar las estrellas para que el único cielo que las mostrara fuera el suyo; pero las cabezas de diez científicos magníficos rodando por el suelo lo convencieron de que, por más que lo intentara, la tecnología actual simplemente tenía sus límites.

Llegó un día que se hizo noche, y esa noche el dictador soñó con mucha gente linda. Por todas partes. En su sueño salió a caminar por su reino a saludar a gente bien y de la otra, y por primera vez pudo estrechar todas las manos sin necesidad de disimular el asco. Los pordioseros eran caballeros, las prostitutas estaban baratas y pitucas, ya no se veían mamarrachos (ni siquiera los borrachos, que caminaban derechos y bien machos). Había maleantes elegantes y mendigos distinguidos, leprosos preciosos, minas divinas; hasta el verdulero tenía los dientes enteros y las mujeres pobres y fuleras de las afueras ya no eran tan feas.
Fue un reino perfecto, profético.
Se despertó contento y resuelto a hacerlo realidad.

Un mes después, su sueño era ley. Desde ese día en adelante, todos los recién nacidos serían juzgados. Los padres de bebés bien feos deberían pagar impuestos horrendos, mientras que los padres de bebotes lindos recibirían preciosos incentivos. Así, el país del gran dictador quedaría marcado en el mapa como la Capital Mundial de la Gente Hermosa.

El truco, como casi siempre, era burocrático. Para obtener los documentos en regla cada recién nacido debía recibir el sello correspondiente en el Juzgado de Belleza. Allí, los Catadores Bisexuales de la Belleza Humana –hombres capacitados para separar a la gente fea de la otra- certificaban con su firma que eso de que sobre gustos no había nada escrito era una tremenda mentira.

El trámite era sencillo: primero los padres daban un paso al frente para ser observados con lupa y diversas luces (ya que hay gente que es bonita o desagradable según la iluminación). Enseguida los bebés eran alzados y, por si acaso, analizados en versiones con diversas expresiones: tristes, taciturnos y contentos. Estas distintas facetas eran logradas gracias a las gracias, o morisquetas, no de los Catadores sino de sus asistentas.
A decir verdad, todo ese acto era nada más que para disimular, porque en ese tipo de trámites es sabido que la primera impresión es la que cuenta. Es cierto que el amor puede llegar tanto de un vistazo como con el tiempo, pero la atracción física siempre es a primera vista.
Finalmente, el pago o cobro definitivo se realizaba al momento de tramitar el documento, mostrando el sello correspondiente.

Así es que, con el tiempo, la gente fea –en general pobres con grandes dificultades para pagar el impuesto horrendo- desistió de tener más de un hijo. Los lindos, por el contrario, solían tener más de tres. La combinación de padre-lindo con madre-fea (o viceversa) significaba un pago de la mitad de impuesto sin ningún incentivo, por lo que a la hora de elegir pareja, la belleza era una condición imprescindible para que los padres estrictos aprobaran el matrimonio.

Muchos feos arriesgados prefirieron mantener a sus hijos como indocumentados, aunque fueron los menos. El documento era un papel necesario, y si un ciudadano no lo tenía era llevado inmediatamente a la frontera con sus efectos personales para ser expulsado del reino. En la aduana, otros Catadores Bisexuales de la Belleza Humana tenían la orden de negar el ingreso a cualquier persona –turista o ciudadano- desagradable a los ojos.

Existieron feos que se dedicaron a la falsificación de documentos, por supuesto. El dictador los venció instalando documentos con hologramas (más difíciles de falsificar). Por otra parte las personas horribles eran fácilmente identificables en la calle, por lo que sus documentos eran analizados ferozmente con máquinas avanzadas para comprobar su legitimidad.

La impotencia por no alcanzar el nivel requerido de estética, impulsó a la aparición de la primera Organización Nacional de Feos (O.N.F), con el objeto de sacudir al sistema y protestar en voz alta. Sin embargo, el emprendimiento no contó con suficientes adeptos ya que muchos se negaban a aceptar públicamente su condición.
Lo cierto es que en una dictadura no tiene sentido quejarse: o se hace la revolución o se calla la boca. Y el dictador todavía no había cosechado suficientes odios como para arriesgar su cuello. Esta era su gran apuesta, a todo o nada. Y, al parecer, estaba funcionando.

Los años pasaron. Y con ellos, los feos fueron aceptando su derrota. Algunos decidieron exiliarse, y muchos otros se conformaron con matar su apellido praticando el placer con las alternativas que ofrece el sexo sin consecuencias (las posiciones no se detallan por ser demasiado burdas para una fábula, pero que las hay las hay).
La población fue cada vez más linda de ver, y la gente estaba contenta por eso. Por otra parte, el turismo en el reino se convirtió en un gran negocio, ya que todo el mundo quería rodearse de hermosura.

Finalmente llegó un día en que el dictador, satisfecho por su logro, se dejó morir. Había creado un lugar de personas rubias, altas y de ojos celestes que tuvo la astucia de llamar Hermosuralandia.
En su entierro, todo su reino lo despidió vitoreándolo con fuegos artificiales. Luego aprovecharon que estaban reunidos para acordar que el nombre era horrendo, paradójicamente, y en votación a mano alzada resolvieron cambiarlo por Suecia.

El tiempo pasó, una vez más, y la belleza se hizo costumbre. Ya nadie sorprendía a nadie. La monotonía visual hizo de Suecia uno de los países con más alta tasa de suicidios del planeta.
Hasta que un día como cualquier otro los Catadores Bisexuales se declararon en huelga definitiva suicidándose en masa. Entonces las aduanas se abrieron para siempre y, de ahí en más, cada latino, moreno o morocho con algo de carisma que pisa el país, deviene en sex symbol.

Muchos turistas ignoran el potencial de su atractivo exótico, pero los más despiertos saben que esto es cierto; como saben que lo que más atrae, lo que más se teme y lo que más se odia, es lo diferente.
Así es que, inteligentes, los latinos valientes que están al tanto, compran pasaje, hacen el viaje, desfilan sus rasgos y se traen del brazo a una modelo sueca -pituca aunque un poco seca-, para pasear a ella y su belleza por la calle, para que la gente decente se vuelva para verlos, queriendo envolverlos y volver a verlos en los diarios, donde periodistas amarillistas tienen la necesidad de escribirlos y describirlos, logrando que por esto se sientan más apuestos, por supuesto, y por sus puestos en el gobierno -que han ganado gracias a esa confianza-, les alcanza para seguir en alza, y sin pausa, decretar que se encuentran en la cresta de una ola, a la que han llegado por la sola, única razón, de haber confiado en sí mismos, y que todos deberían hacer lo mismo; esto mismo: simplismo sin caretaje, ser personas y no personajes, porque en esta vida la persona más atractiva, la que más fuerte pisa, es la que va de frente, creyendo en sí misma con total seguridad. Y esa es la verdad.

viernes, 6 de febrero de 2009

EGOISMO SUICIDA

-Suicidarse solo es ridículo. Yo si me suicido me llevo a alguien conmigo. Alguien que odiemos todos, como Bush.

-Pero te saca el protagonismo. Yo cuando muera quiero ser noticia. Pensalo: a menos que seas Van Gogh o algún otro genio incomprendido, la muerte es tu última oportunidad de llamar la atención. ¿Te parece compartir un momento tan íntimo, tan tuyo? Y encima si tu dupla es un famoso, te roba toda posibilidad de ser un título en el diario. Pasás a ser copete o bajada. Una cagada.

-A mí no me importa, yo lo mato igual. Si total estoy muerto.

-Y si cuando morís pasás a un mostrador en el infierno, como en Beetlejuice? Imaginate hacer un trámite burocrático eterno y el que se murió con vos al lado. Es como tener de compañero de celda a Bush. Encima que no lo aguantabas, ahora que lo mataste va a estar quejoso… seguro que se pone insoportable.

-No, porque cuando lo maté ya quedamos a mano. No le guardaría rencor.

-Si todos pensaran como vos, habría muchos más suicidios-asesinatos. Y es algo que casi no existe. ¿Por qué será?

-Pasa que la gente es muy egoísta. Y los suicidas, más todavía.

-En eso tenés razón. Yo nunca sería amigo de un suicida.

miércoles, 4 de febrero de 2009

LOGICO

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Las drogas recreativas
son re creativas.
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domingo, 1 de febrero de 2009

CONCHUDA

Todos conocemos alguna conchuda. Generalmente es una vecina, una amiga de una amiga o, en caso de mucha mala suerte, su jefa.

A la conchuda se la reconoce fácilmente tanto por su malhumor característico como por su capacidad para hacerles la vida más difícil a los demás.
La conchuda rara vez sonríe, suele ser soltera y mal cojida. Estas condiciones no son excluyentes, pues existen casos de mujeres que, siendo casadas y mal cojidas, son tremendas conchudas. Ejemplo de esto es nuestra presidente Cristina Fernandez de Kirchner, Símbolo Nacional del Conchudismo.

Estudios estadísticos indican que el conchudismo funciona como una regla de tres simple: si la soltería permanece como una constante, a mayor cantidad de años habrá un mayor nivel de conchudez.

Pasando la barrera de los cuarenta años, se corren altos riesgos de volverse una conchuda irreversible. Esto ocurre porque la conchuda toma conciencia de que la gente ya la reconoce como conchuda, lo que le genera un mayor resentimiento hacia las personas felices y le da vía libre para continuar su conchudaje sin culpa.
Algo similar ocurre cuando a un niño se lo castiga injustamente por darle patadas a un gato. Ser reconocido como patea-gatos genera en el niño la necesidad de serlo. Esto se conoce científicamente como el Síndrome Ya Que Estamos.

Conchudas hay en todo el mundo. En italiano las conocen como Stronzas, en inglés como Cunts (o Bitches), en portugués como Conchudinhas y en alemán como Conchüdens.

Según la sabiduría del Google, la Conchuda es una localidad del Municipio de San Agustín Loxicha dentro del Estado de Oxaca, México. Tiene una población de aproximadamente 384 conchudas y está a 1320 metros de altitud.
Mucho no se sabe de La Conchuda –probablemente porque es una localidad con poco atractivo turístico-, pero es posible que esté situada en la montaña por una sabia decisión de los mexicanos de apartar a las conchudas del resto de a sociedad.

El conchudismo es una característica únicamente femenina. Hay tipos que son mala gente, pero conchudas son sólo las mujeres.
Por otra parte, no hay nada como una mujer despechada. Son entes repletos de ira, bronca y sed de venganza. Conviene alejarse de ellas.
La combinación de ambas características resultan en uno de los seres más peligrosos del planeta tierra: la Conchuda Despechada.

La Conchuda Despechada era el título original de un recordado film de uno de los directores más conocidos a nivel mundial. Se trata de un cineasta que disfruta analizando las verdades que se esconden detrás de las metáforas artísticas.
En una de sus obras escribió que la canción de Madonna Like a Virgen trata de una terrible puta que, luego de infinitas aventuras, se topa con un miembro de tamaño descomunal que hace que el sexo vuelva a ser para ella una experiencia dolorosa, como la primera vez.
De ahí la expresión Like a Virgin.

El director se llama Quentin Tarantino y la película que iba a ser La Conchuda Despechada terminó llamándose Kill Bill por consejo de los financistas.
Kill Bill sigue la historia de una conchuda importante que, luego de ser traicionada, sale al mundo a matar a quien se le cruce por su camino con su conchudismo fulminante. Su temible poder la lleva a destruir a 88 chinitos, a su ex (cumpliendo el sueño de toda conchuda) y, en dos batallas épicas, a las dos Grandes Conchudas del mundo: una capaz de cortarle la cabeza a quien la contradiga, la otra capaz de asesinar a su maestro.
Así es que ella se convierte en la conchuda más conchuda de la historia de la humanidad.