domingo, 16 de diciembre de 2012

LAS PARTICULAS ELEMENTALES

Curioso haber elegido leer este libro tan lleno de depravaciones alojado en el seno de una familia de ortodoxos religiosos. Mientras leía en el balcón "La punta del pene estaba caliente, hinchada, y la recorrían unos hormigueos terribles; empezaba a formarse una gota", ahí adentro una niña de 16 años jamás besada daba de comer papilla a un bebé. Si se enteraban de lo que leía me echaban de inmediato.

Este es el primer libro que leo de Houellebecq y, tal vez, no sea el último. Luego de un gran comienzo y un buen desarrollo, finalmente sentí que terminó en el "pif" de esas bombas atómicas de dibujos animados que no estallan cuando caen. Pero está bien. Hay mucho por rescatar:

1.
"Podriamos imaginar que el pez, sacando de vez en cuando la cabeza del agua para boquear al aire, percibiera durante unos segundos un mundo aéreo, completamente distinto... paradisíaco. Por supuesto, tendría que regresar enseguida a su universo de algas, donde los peces se devoran. Pero durante unos segundos habría intuido un mundo diferente, un mundo perfecto: el nuestro".

2.
"La moral pura es única y universal. No sufre ninguna alteración en el transcurso del tiempo, ni tampoco ninguna añadidura. No depende de ningún factor histórico, económico, sociológico o cultural; no depende de nada en absoluto. No está determinada y determina. No está condicionada y condiciona. En otras palabras: es un absoluto".

3.
"Las chicas sin belleza son desgraciadas, porque pierden cualquier posibilidad de que las amen. A decir verdad, nadie se burla de ellas ni las trata con crueldad pero parecen transparentes y nadie las mira al pasar. Todo el mundo se siente molesto en su presencia y prefiere ignorarlas. Por el contrario, una belleza extrema, una belleza que sobrepasa por mucho la seductora frescura habitual de las adolescentes, produce un efecto sobrenatural y parece presagiar invariablemente un destino trágico".

4.
"Éste es uno de los principales inconvenientes de la extrema belleza en las chicas: solo los ligones experimentados, cínicos y sin escrúpulos se sienten a su altura; así que los seres más viles son los que suelen conseguir el tesoro de su virginidad".

5.
"Bastaba con abrir una carpeta y apoyársela en los muslos. A veces, si la chica descruzaba las piernas justo cuando él se sacaba la polla ni siquiera le hacía falta tocarse; se corría de golpe al verle las bragas. Solía eyacular en las páginas de la carpeta, sobre las ecuaciones de segundo grado. La chica seguía leyendo una revista".

6.
"No hay ninguna moda venida de Estados Unidos que no haya logrado inundar Europa occidental unos años más tarde".

7.
"¡Si tuviera treinta años me lanzaría de cabeza a alargar penes!".

8.
"para el occidental contemporáneo la idea de la muerte constituye una especie de ruido de fondo que invade el cerebro cuando se desdibujan los proyectos y los deseos. Con la edad, la presencia del ruido aumenta, puede compararse a un zumbido sordo, a veces acompañado de un chirrido".

9.
"En un planeta cercano a la Tierra unas macromoéculas biológicas habían sido capaces de organizarse, de elaborar vagas estructuras autoreproductoras compuestas de un nucleo primitivo y de una membrana poco conocida; después todo se había detenido por culpa de un cambio climático: la reproducción se había vuelto cada vez más difícil y al final se había interrumpido del todo. La historia de la vida en Marte era modesta. Sin embargo este brevísimo relato contradecía violentamente todas las construcciones míticas o religiosas con las que suele deleitarse la humanidad. No había un acto único, grandioso y creador; no había pueblo elegido, ni siquiera especie o planetas elegidos. En el Universo había, un poco por todas partes, tentativas inciertas y en general poco convincentes".

10.
"Los hombres que envejecen solos son mucho menos dignos de compasión que las mujeres en la misma situación. Ellos beben vino malo, se quedan dormidos, les apesta el aliento; se despiertan y empiezan otra vez y mueren bastante deprisa. Las mujeres toman calmantes, hacen yoga, van a ver a un psicólogo; viven muchos años y sufren mucho. Pero siguen adelante porque no logran reununciar a ser amadas. Son víctimas de esa ilusión hasta el final".

11.
"entre los siete y los doce años el niño es un ser maravilloso, amable, razonable y abierto. Vive lleno de alegría y tiene un juicio perfecto. Está lleno ed amor y se conforma con el amor que quieran darle. Y después todo se echa a perder. Es difícil imaginar algo más estúpido, agresivo, insoportable y rencoroso que un preadolescente, sobretodo cuando está con otros chicos de su edad. El preadolescente es un monstruo mezclado con un imbécil, de un conformismo casi increíble; parece la cristalización súbita y maléfica de lo peor del hombre. ¿Cómo se puede dudar, después de eso, que la sexualidad es una fuerza absolutamente dañina?".

12.
"¿Qué eran un banquero, un ministro o un empresario frente a un actor de cine o una estrella de rock? Financiera y sexualmente y desde todos los puntos de vista, cero".

13.
"Después de agotar los placeres sexuales, era normal que los individuos liberados de las obligaciones morales ordinarias se entregaran a los placeres, más intensos, de la crueldad. Los serial killers de los años noventa eran los hijos bastardos de los hippies de los sesenta. Charles Manson no era ni mucho menos una desviación monstruosa de la experiencia hippie, sino su desenlace lógico".

viernes, 26 de octubre de 2012

KENSINGTON BONUS

Tantas frases transcribí del libro de Fresán que me quedó el remanente de las citas textuales que menciona el propio autor dentro de la novela.
Estas son de J.M. Barrie, creador de Peter Pan.

1.
Lo mejor de todo es ser niño.
Lo segundo mejor de todo es escribir sobre ser niño.
Dios fulmine a todo aquel que escriba una biografía sobre mi persona.

2.
Yo creé a Peter Pan frotándolos, todos juntos, al mismo tiempo. Mis queridos muchachos: yo los froté unos a otros del mismo modo que un salvaje les arranca fuego a dos trozos de madera. Peter Pan no es otra cosa que el producto de esa chispa que les robé a ustedes.

3.
Aquel que muere no es más que alguien que se encuentra un poco más adelante en una procesión de millones que se dirigen al mismo sitio. Aquel a quien perdemos de vista por unos segundos porque nos retrasamos un poco a atarnos los lazos de los zapatos y, cuando nos enderezamos, ya no está allí.

4.
El momento más terrible de mi infancia aconteció al comprender que llegaría una edad en que me vería obligado a abandonar los juegos (este dolor terrible vuelve a buscarme en mis sueños, donde me descubro jugando y siendo observado con reprobación por los adultos); así que fue también entonces cuando comprendí que debería seguir jugando, pero a escondidas.

5.
Seis pies y tres pulgadas... Si yo hubiera alcanzado una estatura así, eso habría significado una gran diferencia para mi vida. Mi único objetivo hubiera sido convertirme en el favorito de las damas: mi única y apesumbrada ambición desde siempre. Las cosas que les podría haber dicho a todas ellas si mis piernas hubieran sido más largas.

6.
En Kensigton Garden se encuentra la única casa en todo el mundo que las hadas han construido para los seres humanos y que nadie ha visto realmente, excepto tres o cuatro personas que no sólo la han contemplado sino que han dormido en ella y es que si no se duerme en ella no se la puede ver; y esto sucede porque no hay casa cuando te acuestas, pero allí está cuando abres los ojos y descubres que te han construido todo una casa alrededor de tu sueño; y tiene que salir de esa casa para poder despertarte.

7.
Los niños viven las más extrañas aventuras sin siquiera sentirse perturbados por ellos. Por ejemplo, puede que recuerden mencionar, recién una semana después de acontecido, que estaban en el bosque cuando se les apareció su padre muerto para jugar con ellos.


BONUS

1.
Es sólo durante la infancia cuando los libros ejercen una profunda influencia en nuestras vidas (Graham Greene).

2.
Cuenta un sueño y pierde un lector (Henry James)

miércoles, 10 de octubre de 2012

JARDINES DE KENSINGTON

Compré este libro después de leer Historia Argentina, un gran libro de cuentos de Rodrigo Fresán, y lo compré de vuelta al leer las primeras 50 páginas para regalarlo.
Después se me fue haciendo cada vez más difícil de terminar. Rodrigo se regodea en su talento por momentos y no hay nadie que lo detenga. Eso no quiere decir que termine siendo una novela con infinidad de ideas y frases para subrayar.
Acá les dejo unas cuantas en orden cronológico:

1.
Bailando mal como sólo bailan mal aquellos que, mientras bailan mal, piensan todo el tiempo "estoy bailando... estoy bailando".

2.
Los muertos con el tiempo se convierten en el ideal reescrito por los vivos. Los muertos son, siempre, obras maestras de la literatura. Los muertos no crecen, se expanden como un gas, como un veneno, como un perfume.

3.
Yo pensaba dickensianamente "huérfano al fin", y salía al jardín a hacer dos muñecos de nieve. Un hombre y una mujer: mis padres. Necesitaba verlos derretirse.

4.
No hay seres más oscuros que los niños, que somos tan siniestros cuando somos niños que, al crecer, optamos por olvidarlo. La amnesia adulta sobre la niñez es uno de los fenómenos más interesantes y menos estudiados por la comunidad científica, siempre más preocupada por perpetuar la vejez que por recuperar la infancia.

5.
Jamás nacemos en la época que nos corresponde. Todos estamos de un modo u otro perdidos. Nuestra breve vida no es otra cosa que el intento inútil de acomodar nuestro verdadero gen temporal. La era que nos tocó padecer en la ruleta del tiempo. Hay excepciones, claro: The Beatles, Pablo Picasso, Bill Gates. Los hombres indicados para el momento justo.

6.
No hay nada más inútil que un amigo escritor porque los escritores jamás podrán ayudarse entre ellos.

7.
En ningún sitio se envejece más rápido o se alcanza más pronto la inmortalidad que en el rock.

8.
Nuestras mascotas son las primeras que nos enseñan el significado de la muerte. nuestras mascotas mueren primero sus pequeñas vidas para prepararnos para otras muertes de vidas más formidables -familiares, amigos, amores- pero no por eso más dolorosas.

9.
Los padres, se sabe, son inventos de los hijos. Son los hijos los que los transforman en padres. Los hijos comienzan siendo una nota al pie de los padres y los padres acaban siendo una nota al pie de los hijos. Existen pocos libros de padres sobre hijos y muchos libros de hijos sobre padres.

10.
Nada hace más feliz a un escritor que esas casualidades más propias de la ficción que refutan y fulminan con un rayo las leyes sobre lo que es imposible y sobre lo que no lo es. De golpe, a veces, si se presta debida atención, la vida paree, la vida es, un verdadero cuento de hadas.

11.
Un Devorador de Tiempo. Un ingenio capaz de precisar la fecha exacta de la muerte de todo ser vivo sobre la superficie del planeta. El plan del malvado profesor es monstruoso: provocar la histeria colectiva enviando cartas a todos los habitantes de Londres. Nadie -siendo consciente de la inminencia o lejanía del final- seguirá preocupándose por seguir manteniendo la prolijidad de una vida casi siempre domesticada por la idea de una muerte sorpresiva.

12.
El descubrimiento del océano debería estar prohibido para los menores de edad. hay algo perturbador en el ir y venir de las olas que nos hace pensar en cuestiones en las que no deberíamos pensar hasta sentirnos más intelectualmente capacitados.

13.
Una de esas preguntas que se responde a sí misma y cuyos signos de interrogación no son otra cosa que anzuelos que muerdes casi sin darte cuenta y a los que te quedas enganchado por siempre.

14.
La literatura infantil no busca la posteridad del autor sino que encuentra la inmortalidad del personaje. La firma en la portada es, finalmente, lo que menos importa. Son libros para ser leídos por el lector más primitivo y, posiblemente, más apasionado.

15.
Peter Pan es tan importante y decisivo como Hamlet. Mientras uno se pregunta aquello de "ser o no ser" el otro lo cambia por "crecer o no crecer".

16.
Dios es algo asi como el amigo imaginario de los niños... sólo que se trata del modelo para adultos.

17.
La verdadera tragedia no es la muerte, sino el que se olvide todo lo que uno recordó a lo largo de su vida. Entonces Barrie no va a dejar de tomar notas. Nunca. Para eso sirve la ficción.

18.
¿Hay algo más terrible que el sonido de un teléfono que, se supone, no debería sonar?

19.
Y pronto ya no releeremos nada porque no habrá tiempo -y entenderemos el don de la relectura como un desperdicio- y sólo en nuestra vejez podremos permitirnos el lujo de volver sobre ciertas páginas imprescindibles.

20.
Siempre me pregunté por qué lo llaman coma y no puntos suspensivos o, mejor todavía, paréntesis. La coma es una pausa breve, una alteración casi imperceptible en el discurso; y no este silencio incómodo, impredescible, largo.

miércoles, 1 de agosto de 2012

LA HORA SIN SOMBRA

No hay libro de Soriano que no haya disfrutado. Todos sus personajes están perdidos, derrotados y resultan entrañables en sus melancólicas épicas desesperadas. La hora sin sombra, su última novela, es la más autobiográfica. La protagoniza un escritor que abandona a su padre para no hacerse cargo de su muerte. Cuando recibe el llamado del hospital la noticia es otra: el padre se escapó y él sale a buscarlo para encontrar en él las piezas perdidas de la novela que está escribiendo.

Si Ignatus Reilley, de La conjura de los necios, tuviera más humanidad, sería un personaje de Soriano. Mi hermano lo es, y no lo sabe. Ya casi estoy escribiendo de él. En una de esas me sale alguna frase de éstas:

1.
"Mi padre nunca había estado tan cerca de mí como en los momentos en que creí haberlo perdido".

2.
"Las fotos son instantes de la vida que después no encajan en ninguna parte".

3.
"Mi padre nunca se preocupó por vestir bien, creía que la elegancia podía estar en otra parte, más íntima y noble".

4.
"Prendía un cigarrillo con otro y empezó a contar que algunas estrellas eran como pequeños fantasmas colgados del cielo, espectros de planetas ya extinguidos y la luz que vemos es apenas el recuerdo de su apogeo. El día en que el primer mono empezó a hablar como un hombre ya estaban muertas".

5.
"La memoria, al elegir lo que conserva y lo que desecha, no sabe de casualidades".

6.
"No le interesaba saber lo que hacía sino quién era. Casado dos veces, fracasado, contesté. De acuerdo, eso casi todo el mundo, pero, ¿quién? ¿Qué fracaso entre todos los fracasos? El de vivir, le dije; un tipo que anda por ahí, sin familia, si otra cosa que un puñado de historias dispersas".

7.
"-¿Qué es esto Ernesto? -preguntó Perón.
-La capital de la Antártida, mi general. El sueño de mi vida.
-Bueno m´hijo metale.
-Cómo, mi general, si no tengo medios.
-Ya va a tener noticias mías.
-Mire que yo no soy peronista. Con todo respeto.
-Yo tampoco, hombre. Somos argentinos.
Eso fue todo. EL minuto imborrable de una vida. Desde entonces mi padre dejó de ser un hombre cualquiera y tuvo todo lo que le hacía falta. El sueño duró poco, pero mi padre lo soñó toda la vida".

8.
"La vejez nos iguala en su humillación".

9.
"Mi padre nunca quiso tener domicilio fijo. Era como si caminara delante de sus propios pasos aunque quizás no hacía más que huir de ellos. Tenía hormigas en los pies y no estuvo con mi madre ni siquiera el día de mi nacimiento".

10.
"La deseaba tanto que ni siquiera intentaba disimularlo".

11.
"¿Por qué hay que sufrir?, se preguntaba. Porque el dolor es la moneda del cielo, le había dicho mi padre una vez".

12.
"Era la primera vez que veía un velorio y aunque se trataba de mi madre sentía más curiosidad que dolor. A medida que pasa el tiempo empezamos a ver la infancia como un paraíso perdido y la juventud como el tiempo que no supimos hacer lo que soñábamos; después es demasiado tarde y a cualquier tontería le llamamos experiencia".

13.
"No sé, me parece que siempre llegamos tarde a lo que amamos".

14.
"-Hace mucho que perdí a mi mujer. Ella me decía cómo hacer, a dónde ir. ¿Usted sabe a dónde va?
-No. Ya estuve en todas partes y no tengo la menor idea".

15.
"-Baje y mirése al espejo.
-Ya lo hice. Hay un borracho que se ríe, un tipo repgunante. ¿Usted ya se vio?".

martes, 31 de julio de 2012

HOUSTON, TENEMOS UN PROBLEMA

.
Tener un hijo, probar drogas, ir a la Creamfields.
Caminar una cuadra entera con los ojos cerrados.

Ser marido, entrar a un subte lleno, hacerme famoso.
Viajar con siete personas en un ascensor roto.

Perderme en un bosque, ser astronauta, pensar en la eternidad.
Sentir que estoy dentro de mi piel.

Son tan sólo algunas de las cosas
que me dan claustrofobia.
.

miércoles, 11 de julio de 2012

MOTORMAN

Hoy casi lloro del frío matutino al tomar velocidad en mi bicimoto. Si fuera masoquista hubiera ido despacito y disfrutando. Fui rápido, gritando y en los semáforos frenaba para soplarme las manos. Un chofer de bondi me vio y se reía. Debe ser de los que te hacen la gran Castrilli a veinte metros de la parada con el semáforo en rojo. ¡No sos un robot, mirame!, y el tipo con la mirada al frente. A veces, a Maradona uno lo entiende mucho después.

Hay gente que compra lo que puede y gente que compra lo que quiere y luego sale a trabajar para pagar lo que debe. Yo soy de los que compran cuando no hay otra alternativa. Me asocio a la obra social después del accidente, compro vajilla cuando hay que lavar y, si tuviera sexo, compraría la pastilla del día después. Creo que desde que la inventaron que no tengo. Cuando no di más estacioné y me puse a caminar vueltas manzanas en busca de unos guantes. Entré en todos los negocios que tenía a mano. Un Día, un Carrefour express y una tienda de marcos. Resulta que ahí no venden.

Llegué a una tienda y me compré unos guantes Motorman. Nunca me sentí identificado con la frase te queda como un guante. Mis dedos siempre pudieron bailar libremente ahí dentro y esta no fue la excepción. Es cierto que nunca fui un hombre de guantes -tal vez nunca fui un hombre- pero será hora de acostumbrarme a serlo.

Ahora soy un Motorman. Tengan cuidado.

sábado, 30 de junio de 2012

HISTORIA ARGENTINA

Antes de terminar el primer libro de Rodrigo Fresán ya me compré el segundo. Aquí, 20 razones rescatadas de Historia Argentina, su primer libro de cuentos publicado en 1991:

1.
"A veces hasta puedo hilvanar una frase entera con cierta gracia, mis palabras ofrecen una coreografía discernible y, por un tiempo muy limitado, dejo de ser la persona que soy y me convierto en la persona que el resto del mundo querría que fuera".

2.
"Los tipos con suerte viven con el terror de que se les corte la racha".

3.
"Era el sonido de un piano perfectamente domesticado por su dueño".

4.
"Dios es un científico con más fracasos que aciertos. Empezó bien, en especial durante los primeros siete días. Pero tendría que haberse retirado hace tiempo".

5.
"Movía los brazos y gritaba por todo el jardín. Entonces me di cuenta de que algo andaba mal. Cuando quise sujetarla, se paró en seco, me miró fijo y me habló con la voz de siempre. Me dijo: Mirá, qué ironía; de todas las personas que hay en el mundo venir a morirme justo delante tuyo... Y entonces cerró los ojos y se cayó".

6.
"Sépanlo: cualquier gran descubrimiento, cualquier avance revolucionario para la humanidad, ha sido posible a partir de un inicial y cuidadoso examen del pasado y su posterior reformulación.En los errores y omisiones de quienes nos precedieron se esconden los triunfos de los que vendrán".

7.
"Recuerdo su funeral como una pésima película poblada de malos actores que no podían evitar mirar a cámara".

8.
"No hay calmantes que funcionen, no hay pastillas lo suficientemente poderosas o mágicas, que te ayuden a soportar o superar el dolor que te produce pensar en un nombre en tiempo pasado".

9.
"No hay nada más derrotado que un vencedor cuando pierde. Esa cara que pone. Esa cara de ¿qué paso?".

10.
"Y de eso se trata, unos viven y otros mueren. Es sólo rocanrol pero me gusta".

11.
"La verdad es que acá en Malvinas nadie tiene la más puta idea de lo que está pasando. Hay días en los que parecen todos fumados y ¡qué lo parió, cómo extraño el fumo! I can get nou -tananán-".

12.
"Una auténtico guerrero siempre debe pensar que va a perder. Analizar las causas de su hipotética derrota y, después, ir neutralizándolas una por una, como quien apaga las velas con las puntas de las manos".

13.
"Todas mis balas encontraban su blanco y la muerte del enemigo era algo hermoso para ellos porque no era su muerte, porque su muerte pasaba a ser parte de mi vida y mi gloria. Yo los miraba caer y los sentía morir, orgulloso como un padre porque todos ellos habían nacido para que yo los matara. Habían nacido tan lejos y habían llegado hasta el fin del mundo para que, en el último acto de sus existencias, yo les regalara el verdadero sentido de sus vidas".

14.
"El mundo resulta mucho más fácil de ser asimilado cuando contemplamos nuestra vida en tercera persona. ¿Cómo negar la calma sobrenatural que producen esas fotos frías y azules de la Tierra tomadas desde la Luna?".

15.
"No hay peor fanático que el converso".

16.
"Si alguien se tomara el trabajo de recordarme, a mí me gustaría que fuera con estas palabras: Fue un hombre tan feliz que jamás llegó a ser consciente de su importancia".

17.
"Pocas preguntas más idiotas que ¿por qué a mí?".

18.
"Está escrito que un escritor puede salvar a cualquiera menos a sí mismo".

19.
"No se le deben pedir credenciales a los milagros".

20.
"En el núcleo de los grandes errores siempre duerme la posibilidad de una gran historia".





miércoles, 27 de junio de 2012

PAÑALES PARA TODOS

.
Este año ya conté entre mis conocidos
un total de 13 bebés en camino.
El 2012 es el año del re nacimiento.
Era cierto.
.

lunes, 18 de junio de 2012

EXIJO UNA EVALUACIÓN

Ayer puse pausa a Boardwalk Empire -gran serie- y anoté en la agenda un súbito sentimiento que no se relacionaba para nada con lo que estaba viendo.

Necesito que alguien me evalúe.

Destrabé la pausa y seguí, conforme con haber dejado en papel el recordatorio de una patología. La necesidad de estar inmerso en un mundo con reglas exactas y resultados correctos. Extraño las matemáticas. Me brindaban una seguridad que ya no tengo.

Hace un mes tomé la decisión de renunciar y arrojarme al vacío, con la extraña esperanza de caer hacia arriba. Todavía estoy en el aire y no tengo de dónde agarrarme. Todo depende de mí. Hasta mi estado de ánimo. Y eso es riesgoso: yo me conozco.

No hay matemáticas para la creatividad.
-La inspiración existe, pero debe encontrarte trabajando -dijo Hemingway.
El problema es que yo renuncié.
Y la inspiración no llega necesariamente chequeando el facebook.

Por suerte fui a ver Hombres de Negro 3 y aprendí que para resolver un problema, a veces, la solución está en dejar de intentarlo. Fumar uno y pasear al perro puede ser la mejor fórmula para escribir. Si no tiene perro haga como yo: pasee al de su hermana. O dedíquese a eso. Los paseadores de perro deben tener montones de novelas inéditas. Publicarlas es otro problema completamente distinto.

Lo curioso es que ayer puse pausa y bajé al papel la necesidad de un maestro. Hoy releí un escrito que hice no se cuándo*, y una hora después me escribieron para invitarme a participar de un curso de guión con el 50% de descuento. Empieza mañana mismo. Casi como si lo hubiera pedido.

Espero que esa sea la solución a mis ataques de ansiedad.
Estoy demasiado lejos de la orilla como para volver atrás.




*Transcribo el escrito que refuerza lo sucedido:

El Universo quiere decirme algo a cada momento, pero no tengo tiempo de escucharlo cuando hay tanto por hacer. Tengo que hacerme a mí mismo. Que llame más tarde, que deje un recado. Ahora necesito oír lo que quiero escuchar. Esta noche no puedo sentarme al fresco a escuchar el silencio y pensar. Ya tendré tiempo para pensar cuando me hagan estatua. Y si no me hacen, me hago una propia pensando, qué tanto.Así no dicen que no la pensé.

Pero el Universo insiste. Es como un fantasma inexperto tratando de comunicarse. No lo registro. Cada muy tanto, mi corriente de pensamiento coincide con su discurso y repetimos en un segundo palabras tan iguales que cualquiera de los dos podría cantar guli guli tres piñas. En ese instante salgo de mi letargo y oigo. Presto atención y hago fuerza como tratando de retener un deja vu. ¿Qué dice? Es una señal. Se lo que intuí pero no lo que significa. Hay que interpretarla, analizarla, pensarla. ¡Llamen a mi estatua!

Si uno sabe escuchar, la vida puede cambiar de un día para otro. ¿Cuántas películas transcurren en un día en que el protagonista cambia para siempre? Por algo es. Los puntos de inflexión sirven tanto en la historia universal como en la personal. El Universo insiste todos los días, pero nosotros vivimos en mute. Solo cuando lo escuchamos empieza la película.

A menos que sea una película argentina.
En ese caso, cuando lo escuchamos, termina.

jueves, 14 de junio de 2012

UN HOMBRE SOLO

Todos los días, a las seis de la mañana, Eric corta yuyos con una faca. Se compró un terreno en la mitad de la sierra, en Córdoba, y de a poco fue construyendo una cabaña con sus propias manos. Ahí vive, sin electricidad ni agua. Y se levanta al amanecer para alisar el terreno.

-Este es mi año sabático. Estoy buscándome a mí mismo.

Es extraño que un hombre que pasó toda su vida en ciudades europeas se encuentre a sí mismo en una sierra de Sudamérica. Pero intuyo que si uno quiere encontrarse a sí mismo primero debe perderse.

El silencio de Traslasierra es un buen lugar para escuchar el propio llamado y seguir la voz de uno mismo hasta enfrentarse. Entonces hacerse las preguntas correctas y aguardar las respuestas. Estas suelen llegar realizando acciones simples, como levantarse a las seis de la mañana a juntar maderas para unirlas en forma de cabaña.

Es la primera cabaña no comercial que conozco y no cuenta con un porche donde sentarse en una mecedora con una escopeta por si a los vecinos se les ocurre venir a visitar. Tiene, en cambio, alguna semejanza con las cuchas altas de los guardavidas en los balnearios. La parte de abajo es utilitaria: un cuartito con estantes y una cocina a gas. Una escalera bien alta lleva a la ventana, que es la puerta. Por ahi´se entra a la única habitación, donde se puede permanecer acostado, sentado o jorobado. El techo es demasiado bajo para una persona de pie. Incluso para mí. Entre ventana y ventana un rayo de luz atraviesa el espacio dejando partículas de polvo girando en el aire. En el piso hay un colchón flaco cubierto con un velo blanco, como si fuera el lecho de un hombre con una enfermedad contagiosa o una pareja de recién casados.

-Es para los mosquitos –me explica-. Acá hago Yoga al despertarme. Es una buena manera de comenzar el día.

Eric disfruta del diálogo como un monje zen que acaba de terminar su voto de silencio. Es delgado, tiene 47 años, pantalones con bolsillos en los costados, borcegos, el pelo de George Clooney, algo de su encanto y una paz singular en los ojos. De la que viene después de la tormenta.

-Yo solía ser fotógrafo de Vogue. Trabajé años para llegar a eso y pensé que era lo que quería: la cima de los fotógrafos. Ya viví la noche, la fama y las modelos. Hasta me pagaban para ir a la discoteca que, después de renunciar a todo, me negó la entrada por usar sandalias.

Despejando la mente en Camboya, sintió que debía construir un comedor para que los niños pudieran ahorrar su paga diaria de un dólar con cincuenta centavos. Regresó a Bélgica decidido a construirle un segundo piso a su casa con la intención de alquilarlo a turistas para financiar el comedor. Pero ser autodidacta en la arquitectura cuesta tiempo y dinero. Demoró cuatro años en finalizar la obra, y ahora el alquiler está pagando el crédito que le pidió al banco para comprar los materiales.

Uno imagina que los niños camboyanos, ahora adolescentes, sabrán esperar. Si no se tiene paciencia en situación de pobreza extrema, la vida puede tornarse algo desesperante. Eric sabe que algún día abrirá ese comedor. Hoy está cortando yuyos pero es largo el camino y ya nadie cuenta los segundos. Los relojes son objetos de otro tiempo. La época de los días que se comían a otros días quedó atrás.

-Todos somos hándicap –me dijo ya sentados en sillas plegables, el arroyo apenas audible, de fondo, angosto, más piedra que agua.
-Yo nunca jugué al golf.
-Handicap quiere decir discapacitado.
-¿Lo decís por mi altura? El doctor me dijo que estoy al límite, pero dentro de lo que se considera normal.
- Todos somos hándicap. Algunos de forma sentimental, otros por cuestiones físicas.

Hablaba de sus heridas, y cómo las sanó trabajando con chicos con síndrome de down. Ayudar le hace bien.

-Es mas lo que te devuelven que lo que das. Ahora quiero aprender a curar gente. Por eso vine a Traslasierra, a estudiar con mi instructor de Yoga. Él me iba a enseñar a curar, pero de momento estamos distanciados. No se debe hacer curaciones por dinero. Lo espiritual no debe mezclarse con el dinero.

A Eric no le gusta hablar de dinero. Decidió que la vida no pasa por ahí, ni por la ambición personal, ni por las mujeres, ni por el éxito. Me hizo bien su compañía. Sentí que lo único necesario para realizar los sueños era poder visualizarlos y trabajar para conseguirlos. Ojalá fuera cierto.

Ante la insistente curiosidad de cómo hace para ganar dinero -una pregunta que hago siempre, tal vez para encontrar la respuesta que no suelo ver -me contó los detalles de su último trabajo free lance:

-El año pasado me contrató un joven millonario para dar la vuelta al mundo en su velero. Quería alguien que sacara fotos para documentar el viaje. A los dos meses se enamoró de una chica en la costa francesa y abandonó el barco. “Sigan ustedes, los alcanzo en avión”. Era tan millonario que tenía más de una vacación a la vez. Se tomaba vacaciones de las vacaciones. Quedamos el capitán y yo, recorriendo el mundo para vivir las vacaciones de otro. Era un hombre serio y seco. Él ansiaba llegar al próximo puerto para encontrarse con una ex novia y yo quería aprovechar una oportunidad única en la vida: la posibilidad de frenar en la mitad del océano un día de sol. Simplemente estar ahí. El agua más lisa que una hoja en blanco. Nadie a millas de distancia. Sólo el sol, el agua, el cielo y nosotros. Pero al capitán la tranquilidad lo inquietaba. Era un hombre de constante movimiento y, tal vez por eso, o porque no había nadie más con quién hacerlo, nos peleamos cuando llegamos a una isla pequeña. Allí vivía una comunidad de pescadores. Durante cuatro meses sus vidas consistían en levantarse al amanecer y pescar hasta el anochecer. Luego volvían a la ciudad y vivían en sociedad por tres meses, antes de regresar. Una comunidad única de personas de manos gruesas, miradas profundas y surcos que marcaban sus caras como si fuera un mapa de lo vivido. Nunca antes había visto gente así. Quería fotografiarlos, pero para hacerlo bien es necesario generar un vínculo de confianza. Eso lleva tiempo. Quise vivir a su manera durante una semana y el capitán no lo toleró. En el próximo puerto le exigió al jefe que ya no fuera parte de la tripulación y tuve que irme.

No pudo mostrarme fotos pero prometió pasarme una página para verlas. Dice que la mejor foto que sacó fue en una campaña de jeans por la cual tuvo que viajar por la ruta 66 en Estados Unidos. Él tenía la idea de alquilar un Mustang y recorrerla de punta a punta, pero el presupuesto no alcanzaba para ese auto. Entonces lo vio, un día, detrás suyo. Un Mustang rojo, descapotable, justo como lo había imaginado. Le dijo al conductor que mantuviera el coche estable, abrió la puerta de atrás y, colgado con la cabeza a centímetros del asfalto, hizo la foto que fue emblema de la campaña. La ruta en primer plano y el Mustang rojo de fondo. Quisiera verla.

-Una vez, yendo a Las Vegas, nos perdimos en la mitad del desierto. Vimos un auto y le hicimos señas pero siguió de largo. No sabíamos dónde estábamos, así que lo seguimos. Estacionó frente a un trailer en la mitad de la nada. Le gritamos por direcciones a cincuenta metros de distancia, por miedo a que sacara una escopeta. Era un redneck auténtico. Probablemente su visión del mundo era la que extraía de la televisión. Detuvo su paso, se dio vuelta y nos miró, a lo lejos, en silencio. No dijo nada, giró y se metió en el trailer. Dimos media vuelta y nos fuimos. Tal vez era mejor seguir perdidos.

Por un momento me transportó a la curiosa realidad de un hombre completamente solo en el mundo. De pronto volví al presente, en una cabaña en la sierra, con otro hombre completamente solo en el mundo. Pero la sensación era distinta. Uno parecía el ser con la mente más cerrada que se te pueda ocurrir, el otro, de momento, con una de las más abiertas. Yo también sentía la apertura.

-Espero que me dure -pensé-. Mañana regreso a la ciudad.

martes, 5 de junio de 2012

UNA HORA SIN FUMAR

.
-¿Y vos qué fumás?
Le pregunté al dueño de una tabaquería. Me encantan los negocios que venden pipas. Todavía no logré cambiar mi personalidad lo suficiente para ser de esos hombres que fuman habanos, pero lo sigo intentando. En parte, porque me gusta entrar al local, ver todo color madera y oler el aire que se respira ahí dentro. No es a tabaco, ni a puros, ni a humo. Es a antigüedad. A abuelo. A magnate.
-Yo ya no fumo. Un día pude dejar y me subí al tren si pensarlo. Por 45 años fumé tres atados por día. Eso a la larga te mata.
El gordo tenía ganas de hablar. La barba dejada de dos días, blanca, los anteojos colgándole debajo del cuello y la dentadura incompleta. Le faltaban dos dientes de abajo, los marcadores centrales.
-¿Y cómo se deja después de 45 años fumando? ¿Lo obligaron?
-No. Fue acá, en el local. De pronto me di cuenta de que había pasado una hora. Eso no es común. Cuando fumás tanto es uno tras otro. No pasan quince minutos sin que enciendas otro. Pero pasó una hora, de alguna manera, y yo sin fumar. Ahí mismo decidí aprovechar el envión. Fue en ese momento en que tomé la decisión sin saberlo.
-¿Ya no fumás más en casa? -me preguntó mi mujer más tarde.
-Llevo 30 horas sin fumar -le dije, y casi se cae al suelo de la sorpresa.
Pagué y me fui porque tenía que irme. Prefería quedarme.
Parecía el comienzo de una charla de varias horas.
.

lunes, 4 de junio de 2012

PELEANDO LA CONTRA

Siempre vuelvo a Bukowski, cada tanto, como para regalarme algo.
Me gusta leer y ver películas como aprendizaje,
para crecer y avanzar y adquirir cultura,
buscando una utilidad,
como todo lo que se hace,
en el sistema capitalista.
Pero a veces me doy un gusto,
y veo una serie que me hace feliz,
y veo una película que ya vi,
y leo a escritores que ya conozco,
sólo por el hecho de disfrutarlos.
Y pienso que debería ser así,
siempre.
Bukowski es uno de ellos.
Y en esta compilación cronológica
de todos los escritos de su vida
queda bien en claro por qué.
Me animé a tocarle algunas poesías
para dejar sólo lo que más me gusta.
Espero me perdone.

1.
La primera cosa que recuerdo oído decir a la abuela fue:
Os enterrare a todos!.
Lo repetiría muchas veces,
siempre antes de que empezáramos a comer.

2.
Cualquier niño que llevase a la escuela un paraguas o un impermeable era automáticamente marginado. La mayoría de nuestros padres eran demasiado pobres para comprarnos esas cosas, y cuando lo hacían, las escondiamos entre los arbustos.

3.
-Heny quieres a tu madre?
Yo la verdad es que no la quería, pero la vi tan triste que le dije que sí.

4.
Cuando estallo el acné tuve que retirarme y mirar a la gente desde lejos, como si estuvieran en un escenario. Solo que ellos estaban en un escenario y yo era el único espectador.

5.
Nadie ronca como un vagabundo, a menos que sea alguien con quien estás casado.

6.
Todos esos hombres fueron niños una vez. ¿Qué les ha pasado? ¿Y qué me ha pasado a mí? Está oscuro y hace frío aquí fuera.

7.
-¿Por qué no se ha afeitado? ¿Ha perdido alguna apuesta?
-Todavía no.
-¿Todavía no?
-No; aposté con mi casero a que podía conseguir trabajo en un sólo día incluso con esta barba.

8.
Y si decides matar a alguien, has que sea un cualquiera y no alguien.
No mates, si vas a hacerlo, a un presidente o un rey
o a un hombre que tenga un despacho.
Elígenos.
Nunca fuimos niños como vuestros niños.
No entendemos canciones de amor como vuestras amadas.
Elígenos.
Un asesinato en la bañera
o algo rápido y brillante;
nuestros nombres en los periódicos.

9.
Siempre que empezaba en algún trabajo, tenía la sensación de que pronto lo dejaría o me despedirían, y esto me hacía comportar con una relajación que era considerada, erróneamente, como astucia o alguna especie de poder secreto.

10.
Un negro viejo estaba sentado a mi lado. Su rostro era interesante; no tenía el usual aire de resignación de la mayoría de nosotros. Parecía como si estuviese tratando de no reírse de sí mismo y de todos los demás.

11.
Y los que mejor odian son aquellos que predican amor
Aquellos que hablan de Dios necesitan a Dios
Aquellos que predican paz no tienen paz
Cuidado con los predicadores
Cuidado con los que saben
Cuidado con aquellos de alabanza rápida
pues necesitan que los alaben a cambio
Cuidado con aquellos que buscan constantes multitudes
no son nada solos
Al no ser capaces de crear arte no entenderán al arte
Considerarán su fracaso como creadores sólo como un fracaso del mundo
Al no ser capaces de amar plenamente creerán que tu amor es incompleto
y entonces te odiarán
Y su odio será perfecto
como un diamante resplandeciente
como una navaja
como una montaña
como un tigre
como cicuta
su mejor arte

12.
Un joven poeta diciéndome que algún día se me reconocerá sin dudas como uno de los grandes poetas mundiales. Y aunque he guardado las cartas del joven poeta, no creo lo que dicen, pero, igual que hago con las palmeras enfermas y la puesta del sol, a veces las miro.

13.
Es la serie continua de pequeñas tragedias o que lleva a un hombre al manicomio
no es la muerte de su amor sino el cordón del zapato que se rompe cuando tiene prisa
o las multas por exceso de velocidad, polillas o grillos o ratitas o termitas o cucarachas o moscas
o pasarse o no llegar
siempre hay ladillas y uñas que se encarnan
y gente que insiste en que son amigos tuyos
grifos que gotean
de pronto dos luces rojas en tu espejo retrovisor
y sangre en la ropa interior
con cada cordón de zapato que se rompe de entre cien cordones de zapato que se rompen
un hombre o una mujer o una cosa van a parar al manicomio
así que ten cuidado al agacharte.

14.
Dos personas viviendo juntas sin el menor sentimiento entre ellas.
Creo que es mucho mejor vivir solo que eso.
-¿Tú te divorciaste de tu mujer, Joe?
-No, ella se divorció de mí.
-¿Y qué es lo que fue mal?
-Las orgías sexuales.
-¿Las orgías sexuales?
-Sí, ya sabes, una orgía es el lugar más solitario del mundo. Esas orgías... Me sentía desesperado... Esas pollas deslizándose dentro y fuera... Perdóname... todo el mundo babeando, y sudando, y una ciega determinación a hacerlo... como sea.

15.
Sal, viejo ogro,
sal de tu oscuro hoyo, viejo ogro,
sal a la luz del sol con nosotras y
déjanos poner margaritas en tus cabellos...

16.
Era bueno tener un sitio a donde ir cuando las cosas iban mal.

17.
Hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir
a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
Le digo yo sé que estás ahí,
no te pongas
triste.

Luego le vuelvo a introducir,
y él canta un poquito
ahí dentro, no lo he dejado
morir del todo
y dormimos juntos
así
con nuestro
pacto secreto
y es tan tierno
como para hacer llorar
a un hombre, pero yo no
lloro,
¿lloras tú?

18.
Y tus ojos... son hermosos. Son salvajes, enloquecidos, como los de un animal escapando de un bosque incendiado.

19.
Ahora estoy preñada y no se de quién. Tendré que esperar y ver a quién se parece el niño.

20.
Mientras la chica del teléfono erótico me grita:
"¡No vuelva a llamar! ¡Usted es un degenerado!".

21.
manténte alejado de Dios
permanece angustiado.

22.
Aquí en Estados Unidos si uno no gasta el dinero, se lo quitan.

23.
si vas a crear
crearás aunque trabajes 16 horas diarias en una mina de carbón
crearás en un cuarto pequeño con tres niños
crearás ciego
mutilado
demente
hijo, aire y luz y tiempo y espacio
no tienen nada que ver con la creación
y no crean nada
más que, quizás, una vida más larga para
encontrar nuevas
excusas para no hacerlo.

24.
Cuando estás en la calle
es cuando te das cuenta
de que todo
tiene dueño.

25.
Mi paranoia casi siempre ha sido
el presagio de una verdad que iba a ocurrir.






miércoles, 30 de mayo de 2012

CORREO NO DESEADO

Hermoso correo recibido por equivocación.
Leerlo en voz guatemalteca es una delicia.
Lo voy a poner como poesía porque se lo merece.
.
Tengo tan mala pata
k hasta el perro de Gabriel
se la cura de mí

Como Gabriel es gay
y su perro tambor,
ya te imaginarás

Y una ruca de Guatemala
la ví este domingo
y esta más reguenota
y parece ser k le gusto.

Asi k pa' luego es tarde,
k namás me de una chancita
y le voy a enseñar
como queremos la antigua raza regia

por k la nueva valen madrina.

Tambor te quiero avisar
k estoy más puesto k un calcetín
para ir a escobedo,
yo te aviso.

Te quiero un chingo,
we.
.

Alquien que le avise a Luis Moreno
que yo no soy el que él quiere que sea.

jueves, 24 de mayo de 2012

UN RELÁMPAGO

-¡Estoy llevando los bolsos y vos nada!
-Tranquila, estamos de vacaciones. Bastante que no te hago lavar los platos.
-Sólo eso faltaba. Ni un café con la máquina de la habitación me hiciste.
-¡Estamos en un All Inclusive! ¿Qué café te voy a hacer? Las próximas vacaciones nos vamos a Mar Chiquita.

Cosas que uno oye al pasar en un resort de camino a la playa. También hay otro tipo de parejas, por supuesto. He visto padres primerizos chochos con la experiencia. Para practicar próximas etapas de crianza se hacían amigos de hijos de familias ajenas. No estoy seguro de si era más madre él o ella. Divinos.

Nosotros, entretanto, vamos de excursión al pueblo en busca del grupo que fue en busca de marihuana. Al parecer no es All inclusive, es Some inclusive. La droga hay que conseguirla aparte. Y ellos se fueron hace tiempo. Estamos algo impacientes, así que abandonamos los libros y el sol y emprendemos viaje.

Nota mental: Dani estaba leyendo Historias del diván, de Rolón. Escribir serie de terror psicológico donde todos los pacientes del libro se unen para mortificar al terapeuta que los expuso para lograr un best seller.

-¡Ahí están! Lo veo a Chocho a lo lejos.
-Ese no es Chocho, es una mujer rubia en bikini.
Era cierto. Cosas que pasan cuando tu amigo se tiñe el pelo de platinado, usa sunga y Ray Ban. En el fútbol cinco jugaba sin remera y a cada buena jugada que hacía los de afuera le gritaban "¡Buena hermoso!". Pero él no saludaba.

La expedición no funcionó más que para caminar. Al regreso encontramos a los chicos, que tampoco consiguieron y encima se hicieron las ocho. Todos los días a las ocho, como si fuera domingo, me subía la tristeza. ¿De dónde vendría? Una teoría decía que había cumplido los 30 en medio de una fiesta y ahora me quedaba la resaca. Otra, que era causada por el universo que construí y ya no existe. Una serie o una relación. Con todo es lo mismo. El paralelismo existencial dictamina que algún dia pasaremos nosotros. ¿No me canso de tener las mismas razones para entristecerme? Habiendo tantas otras, podría innovar cada tanto.

Para levantar nos anotamos en el teatro gratuito que ofrece el hotel después de cenar. Una especie de Broadway local. Hay música, disfraces y estupendas coreografías. La novedad es que los empleados también son All Inclusive. Les pagan un sueldo por su vida entera. El mismo negro que te da los kayaks a las diez de la mañana y te organiza los partidos de fútbol a la tarde es el que sonríe en el aqua gym de las 17, recepciona el restorán a las 21 y, para terminar, se viste de plumas y -pintarajeado de leopardo e inmerso en un leotardo- te hace 5 flips flaps, se abre de piernas, maúlla como gato, suda como negro, baila, danza y se gana todos mis aplausos en puntas de pie.

Después de la función nos quedó la duda de si los eligen por la voluntad y les enseñan a bailar, o los eligen bailarines y viceversa. Las dos cosas son difíciles. Pero lo más extraño es que logren sostener tamaña alegría mientras trabajan. Porque nosotros estamos de vacaciones, y por momentos pareciera que ellos la están pasando mejor. O son grandes mentirosos o les pagan barbaridades o están muy agradecidos y a Brasil no le va tan bien como dicen que le va. Mejor es creer que son muy felices porque hacen lo que aman.

Con esa idea, su alegría se hace contagiosa. Tanto que hasta las ocho de la noche del día siguiente estoy libre de tristeza. Apenas vuelva al país, voy a hacer lo que amo, aunque sea solamente un relámpago.

lunes, 21 de mayo de 2012

BEATLES

.
Beatles: adj. Dícese de la rara ocasión en que talentos excepcionales conviven en una misma ciudad y se agrupan para combinar sus habilidades en la creación de algo único e irrepetible.

Ejemplos:

Beatles del humor:
Monty Python Flying Circus.
Beatles del humor argentino:
Cha Cha Cha.
Beatles del humor norteamericano:
Seinfeld.
Beatles del teatro:
Les Luthiers.
Beatles de la improvisación:
Sucesos Argentinos.
Beatles del teatro off:
Veladas Temáticas.
Beatles del fútbol:
Barcelona de Guardiola.
Beatles del fútbol argentino:
La máquina de River Plate.

Como en Wikipedia, esto puede continuarlo la gente.


martes, 15 de mayo de 2012

ENROSCADO

.
Tengo la manía de pensar cada cosa
desde diversos puntos de vista.
Me gustaría quedarme con uno.
Pero no sé cual.
.

lunes, 7 de mayo de 2012

EL MINOTAURO SE LA COME

Una pista casi vacía, luces estrambóticas y algunos chiquilines tomando sus primeros tragos dulces de colores fuertes. ¿El perreo es una coreografía diseñada para enseñarles subliminalmente a las jóvenes a coger mejor antes de debutar? Cuatro quinceañeras bailan arriba de un parlante como si estuvieran dentro de una vidriera. La watt del hotel de un resort es el lugar ideal para darnos cuenta de lo viejos que estamos. Ahí se encuentra todo lo que nos es ajeno, a lo que ya no pertenecemos.

La única posibilidad de bailar es jugando, así es que con ion nos movemos en espejo. Cada uno trata de copiar al otro; no se sabe quién da el primer paso, pero de alguna manera la coreografía avanza. Y funciona, porque una tal Nelly se me acerca y me pregunta algo en un brasilero incomprensible.
-¿Qué?
Es gruesa, por no decir gorda, tiene trencitas por todo el pelo y unos cuarenta años aproximados.
-Ah, sos argentino, qué boluda. ¿No te falta algo a vos? Hay de todo acá, pero a mí me faltan tres cosas: chongos, marihuana y cocaína.
-Marihuana vamos a ver de comprar en el pueblo mañana -replico, gambeteando la palabra chongo.
-Genial. ¿Me comprás?
-Si consigo te aviso. Ya vuelvo, voy al baño.

Un amigo me dijo una vez que si quisiéramos podríamos tener sexo todos los días. Es una mentira simpática. Él la justifica mencionando todos los centros que nos negamos a cabecear. Las miradas que no sostenemos, indirectas que pasamos por alto. A veces pasa. Y cuando sucede, el rechazo es tan simple como no cabecear un centro. Las mujeres deben ser menos sutiles: nosotros pateamos al arco. El centro de Nelly fue al bulto, justamente, y se perdió en la confusión. Me dio pena hacerme el distraído, porque estábamos en la misma: solos, de noche, en un lugar diseñado para familias y parejas. Pero nunca tuve sexo por aburrimiento o desesperación, y no iba a empezar ahora.

Al día siguiente vimos a Nelly en la pileta central participando del concurso de cerveza. Las reglas eran simples: dos asientos enfrentados, una mesa en el medio con dos vasos de cerveza, una mano detrás, la otra en el vaso, en sus marcas, listos, ya! El que termina más rápido gana. Derramar una gota era descalificación. Nelly, de malla enteriza y personalidad avasallante, destrozó a una señora que no sabía con quién se estaba metiendo. Nosotros fuimos su hinchada, y enseguida la gente se contagió. Padres, madres y niños dentro de la pileta vieron su carisma y notaron que sus aplausos eran como monedas insertadas en un juego mecánico de shopping: al oírlos Nelly sonreía, se agitaba y bailaba.

Llegó a la final con El Minotauro, representante del resort, rey de la cerveza, soberbio con razones, pero soberbio al fin. Todos estábamos con Nelly. Ella movía la mano y se abultaba la mejilla con la lengua desde adentro sugiriendo que el Minotauro se la manducaba. Eran las cinco de la tarde. Los niños, apoyados al borde de la pileta con el agua hasta las axilas, silbaban a su favor. La competencia duró unos segundos. El Minotaurio alzó los brazos y Nelly se tiró de bomba a la pileta. Todos aplaudimos.

-¡Nelly! Estuvo muy divertido -dice Mati que le dijo cuando se la cruzó en el pasillo del hotel.
-Llegaste tarde. Yo me vengo divirtiendo hace cinco días –dice que respondió ella.
Era la única turista con rock de todo el All Inclusive. Si yo fuera menos acústico, hubiese cabeceado ese centro.

jueves, 3 de mayo de 2012

LO QUE NO INCLUYE EL ALL INCLUSIVE

El All Inclusive tiene de todo, menos anécdotas. Si me preguntan cómo la pasé, respondo que bien. No hay mucho para agregar. Había un spa, tres piletas, canchas de tenis y comida. No vi borrachos. Quizás los había y eran profesionales, capacitados para estar bebidos de incógnito, pero no encontré turistas dispuestos a tirar un negro a la pileta, bailar arriba de una mesa, raptar un niño o llevarse las paletas de ping pong para el sexo. Y es extraño, porque el alcohol también era libre. Nadie estaba de ánimos como para romper las reglas. Tampoco nosotros.

Así fue. Permítanme esta crítica, amigos: voy a exagerar. Once grandulones de treinta, de sexos enfrentados, festejando el fin de la infancia y lo más osado que se nos ocurrió hacer es una guerra de caballitos en el mar.
-En la pileta no, que salpicamos a las viejas.
Sauna, sol, panza llena y corazón contento. De drogas casi nada. Como si recibiéramos a la vejez con los brazos abiertos. Ellas miraban a los padres, nosotros mirábamos a las hijas. Siempre a cierta distancia. Todo en privado, tan manso, tan tibio. Me asusta.

La paz me inquieta. Y la crisis de los treinta no ayuda. Uno se hace el distraído, pero los pensamientos están. Cada calambre, cada moderación, el cuerpo dolorido después del deporte y la conclusión: no soy el de antes. Nos estamos poniendo viejos. Por eso yo quería treparme a una palmera para secuestrar a un mono y adoptarlo como mascota. Quería cogerme a mi primera negra, hacer el ridículo, quebrantar la ley y deprimirme en la cárcel, por otras razones. No se dio. La mayoría quería un viaje bacán, anticipándose a la vida que se merecen. Yo fui minoría. Sé que algunos se arrepienten.

Soy de los que creen que en las vacaciones la vida se enciende. Es el momento de la épica, la aventura, lo inesperado. No es el momento de hacer la plancha. Hay que vivirlas con intensidad y regresar con la intención de ser así el resto del año. Creer que de alguna manera es posible, que no hay que olvidarse que debe ser posible, y disfrutar de esa ilusión al menos hasta que la rutina deje todo planito y organizado.

Permítanme excluir la autocrítica, amigos: voy a protestar. En el viaje de los 30 me costó encontrar con quién jugar. Quiero creer que nos adaptamos al entorno. Que nos faltó imaginación para rebelarnos. Me niego a creer que este es el anuncio de lo que viene. Que vamos a ser de esa gente que llega a las vacaciones cansada, con la idea de descansar. La necesidad de que todo sea tranquilo, fácil, al alcance de la mano. El viaje de los treinta no era el momento para abandonar los excesos.

-¿Cómo la pasaron en el All Inclusive?
-Bien. Muy lindo todo.
Y eso es todo.

martes, 1 de mayo de 2012

NO EXIT

.
Cada día que pasa
me encierro un poco más
en las paredes de mi personalidad.
.

domingo, 29 de abril de 2012

CARTAS MARCADAS

No lo disfruté tanto como Crónicas del Ángel Gris, que está entre mis libros preferidos. Tal vez por excesivo. Sin embargo, sigue siendo Dolina, que ya es decir muchísimo.
Lo subrayé bastante, aunque el espíritu de su obra, que desearía que sea el de mi realidad, es lo principal, y no se subraya.

1.
"Los momentos más convenientes para resucitar: no demasiado cerca ni demasiado lejos de la muerte".

2.
"Creemos que lo desconocido se parece a lo que conocemos. Imaginamos la Luna no diferente a San Luis. Pensamos que la muerte se va a parecer a la vida".

3.
"Años y años de aburrimientos mundanos habían dejado en ellos un sólido pesimismo respecto de cualquier clase de reuniones.
-Disfrutemos -dijo Mandeb-. Esta ansiedad por llegar tal vez sea el momento más intenso de la noche.
-No estoy de acuerdo. El punto cúlmine ya ha sucedido. Tal vez antes de salir, al elegir un calzoncillo o cerrar la puerta".

4.
"Ni usted ni yo necesitamos ríos corriendo a nuestros pies para decir que somos procesos y no personas".

5.
"El buen estafador recubre una mentira con otra. Las personas que se creen astutas desbaratan esta primera capa y al encontrarse con el segundo pavimento se creen seguros y dan por cierto todo lo que se les dice".

6.
"Algunos hombres tienen una extraña idea de su propio merecimiento y no se permiten aspiraciones que consideran excesivas. Se instalan en una cómoda inferioridad que no admite apuestas fuertes ni mujeres como Nadine".

7.
"-Jureme que siempre estaremos juntos.
-Se lo juro. Debo irme".

8.
"El hombre que es deseado por una mujer joven y hermosa, es también joven y hermoso".

9.
"Las demasiadas puertas abiertas no hacían más que enfatizar la frustración de una puerta cerrada".

10.
"Las mujeres han sido tratadas por los hombres como pájaros que, caídos de las alturas, se han extraviado entre ellos: como algo delicado, frágil, agreste. extraño, dulce, maravilloso... pero también como algo que hay que encerrar en una jaula por temor a que se escape".

11.
"Queremos algo y no lo conseguimos. Así se escriben todos los poemas".

12.
"Bastaba un solo punto de indeterminismo para que el universo entero fuera una lotería".

13.
"El enamorado crítico no existe".

14.
"Yo se que usted es una mujer casada. Pero creo que el amor está por encima de cualquier institución".

15.
"El amor, como la plata, no tiene nombre".

16.
"La Ley nos impone una fe burocrática, conforme a la cual un escolar de 1956 y el carpintero calvo de la esquina son la misma persona, tan sólo por llevar el mismo nombre y el mismo número de documento".

17.
"El miedo señala una inminencia, una modificación. Es el aviso de que nuestra adaptación a un sistema no está funcionando. Es decir, es cosa de inadaptados".

viernes, 20 de abril de 2012

VERDAD TRANSITORIA

.
Siempre dije que lo que mejor hago es jugar al fútbol.
Ya es tiempo de decir que lo que mejor hago es escribir.
Y no porque esté escribiendo mejor que antes.
.

jueves, 19 de abril de 2012

INSEGURO

.
Si no les gustan mis miedos,
no se preocupen:
tengo otros.
.

miércoles, 28 de marzo de 2012

VOLVIÓ EL INVIERNO

.
Mi tristeza es como el agua.
Parece que no está,
pero si hago un pozo
siempre la encuentro.
.

lunes, 26 de marzo de 2012

GUACHITURRA

.
Once de la mañana, en una plaza del barrio de Belgrano:
-Tirate un paso, tirate un paso...
Vieja en silla de ruedas pasa delante de mi libro.
Detrás suyo, señora paqueta operada.
-Tirate un qué? Tirate un paso...
Mientras empuja a la vieja me mira, con lifting y anteojos de sol.
-Le estoy enseñando -dice. Y se va, cantando.
Sólo en mi país.
.

martes, 20 de marzo de 2012

ASÍ LAS COSAS

.
El sexo y el dinero mueven al mundo.
El amor lo cambia.
.

viernes, 16 de marzo de 2012

EL INFORME DE BRODIE

Cuando se lee a alguien como Borges,
que reescribe hasta la síntesis,
se termina subrayando casi todo.

Fijate:

1.
"Mis cuentos quieren distraer o conmover y no persuadir".

2.
"Unos pocos argumentos me han hostigado a lo largo del tiempo; soy decididamente monótono".

3.
"La literatura no es otra cosa que un sueño dirigido".

4.
"Cada lenguaje es una tradición, cada palabra, un símbolo compartido".

5.
"La ya avanzada edad me ha enseñado la resignación de ser Borges".

Y éso sólo en el prólogo...
Ahora, chupate el resto:

1.
"Ahí la tenés a la Juliana; si la querés, usala (...) Desde aquella noche la compartieron".

2.
"Los dos estaban enamorados. Eso, de algún modo, los humillaba".

3.
"Los hombres precisan héroes".

4.
"Todos nos parecemos a la imagen que tienen de nosotros".

5.
"Mientras dura el arrepentimiento dura la culpa".

6.
"Cada uno nace donde puede. Nunca se me ocurrió averiguar el nombre del padre que me hizo".

7.
"Un hombre que piensa cinco minutos seguidos en una mujer no es un hombre sino un marica".

8.
"Un caserón desconocido y oscuro significa más para un niño que un país ignorado para un viajero".

9.
"Ahora sé que se arrepentía menos de un crimen que de la ejecución de un acto insensato".

10.
"Todo se arregla en Buenos Aires; alguien siempre es amigo de alguien".

11.
"Siempre sentí que ser poseedor de un secreto me halagaba más que contarlo".

12.
"Dormir, según se sabe, es el más secreto de nuestros actos. Le dedicamos una tercera parte de la vida y no lo comprendemos. Para algunos no es otra cosa que un eclipse de la vigilia; para otros, un estado más complejo, que abarca a un tiempo el ayer, el ahora y el mañana".

13.
"La falta de imaginación los liberó del miedo y de la lástima".

14.
"Espinosa sintió que eran como niños, a quienes la repetición les agrada más que la variación o la novedad".

15.
"Duermen donde los encuentra la noche, sin lugar fijo".

16.
"Sólo unos pocos tienen nombre. Para llamarse, lo hacen arrojandose fango. He visto Yahoos que, para llamar a un amigo, se tiraban por el suelo y se revolcaban".

17.
"La falta de imaginación los mueve a ser crueles".

18.
"Cuentan con los dedos uno, dos, tres, cuatro, muchos; el infinito empieza en el pulgar".

19.
"Carecen del concepto de paternidad. No comprenden que un acto ejecutado hace nueve meses pueda guardar alguna relación con el nacimiento de un niño".

20.
"Cada palabra monosílaba corresponde a una idea general, que se define por el contexto. La palabra nrz, por ejemplo, sugiere la dispersión o las manchas; puede significar el cielo estrellado, un leopardo, una bandada de aves, la viruela, lo salpicado, el acto de desparramar o la fuga que sigue a la derrota".

jueves, 15 de marzo de 2012

EN TEORÍA

.
Prefiero estar contento sin razones,
antes que tener razones para estar contento.
.

martes, 13 de marzo de 2012

LOS RULEROS PUEDEN ESPERAR

.
Yo dije que cuando hay un incendio
es más fácil encontrar un héroe.
Y lo mismo pasa con el amor.
.
Es más difícil enamorarse en la comodidad.
Hace falta el incendio.
.
Ella dijo que para el amor está jubilada.
Pero que no se puso los ruleros.
Todavía.
.

lunes, 12 de marzo de 2012

PUNTOS DE VISTA

.
-Vos deberías ser actor.
.
Siempre que me lo dijeron, lo tomé como un elogio.
Se lo dije a un compañero, y lo sintió como un insulto.
.

miércoles, 7 de marzo de 2012

MIS SUEÑOS PIDEN TERAPIA

Estoy en una tribuna frente a un puente. El río es amarronado, sucio, argentino. A mi lado, ansioso, Mati, trabajador orgulloso de la empresa Nike. Preparó un show extremo para la firma, donde una camioneta patona hará la acrobacia de lograr una vuelta mortal atrás sobre el agua. El truco sale mal. Fue culpa del conductor, que se ahoga bajo el agua. No creemos que escuche, pero igual le gritamos:
-¡Inútil! ¡Arruinaste la noche!
Mati está nervioso. La gente quiere más. Se necesita otro conductor.

Sentado a mi izquierda está Charlie, de Lost.
-Él es piloto de avión, puede intentarlo -propongo, sin darme cuenta de que en la serie estuvo en un avión, lo que no lo hace necesariamente piloto.
Inmediatamente lo arrojamos al río contra su voluntad. Una vez ahí, Charlie soy yo. No sólo porque dicen que soy parecido, sino porque el sueño pide acción y quedarme entre el público mirando qué pasará debajo del agua es un embole.

Nado bajo el agua conteniendo la respiración hasta llegar a la parte de abajo de un huevo. Veo un botón, lo toco, se abre una puerta, entro al huevo y caigo del cielo a la isla de Lost.

El peligro es inminente. Me acerco a la orilla, toco el agua y pego un salto: está electrificada. En al cielo hay pájaros volando, pero no. Agudizo los ojos y son peces rosados volando. Me asusto.

Corro y quedo espalda contra pared al lado de una puerta que se abre. Dos hombres foca tienen una conversación de la que soy espía. No puedo asomar la cabeza por temor a que me descubran. Los veo de reojo y fuera de foco. Es absurdo, porque estoy al lado de ellos, pero si me quedo quieto, no me ven. Hablan de comer dedos índice. Les encantan. ¿Dijeron dedos o miembros? Los miro directo a los ojos con el terror de que mi mirada los atraiga y digan: ¿Y este? ¡Matenlo! ¡Queremos su miembro o su dedo índice!
El terror me gana y salgo corriendo antes de que me descubran.

Cuatro chicas hermosas peligrosísimas me persiguen por una pradera. Llego a una pared. Trepo por la enredadera hasta una terraza. Ellas también. No hay escapatoria, sólo el vacío, así que me les planto. Agarro un palo que encuentro por ahí.
-¡Vengan, putas!
Lo bamboleo y una lo agarra. Lo balanceo, ella pierde el equilibrio y cae por la terraza. Una menos. Atacan otras dos y ¡zack zrooom!, caen. Soy un as.

Una cuarta se aferra a mi brazo aterrada. Intento desenredarme de ella mientras veo cómo se transforma de mujer a una niña de seis años. Amago a tirarla: a la una, a las dos. No puedo. Es una niña. Se acerca una que mutó en abuela.
-Devolvela. Es solo una niña. No serías capaz de matar a una niña.
-Es una niña, pero es un monstruo. Y es una niña. Yo no podría matarla.
Se la arrojo y en el intento de salvarla se tropieza. Caen las dos al abismo.

Suena el teléfono y me despierto.
Creo que algo está mal en mí.

viernes, 2 de marzo de 2012

ANTÍDOTO

.
El amor
es el mejor placebo
para olvidar la muerte.
.

miércoles, 29 de febrero de 2012

SENSACIÓN TÉRMICA

.
Un gordo en bolas en una terraza
se abanica en su sillita plegable de playa
y suda como Java The Hut.
.
Alguien abre la puerta:
-Qué temperatura hace Ernesto? -preguntan.
-Calorrr. Calculale unos 37 grados.
Y así es como se determina la sensación térmica.
.

lunes, 27 de febrero de 2012

AGENTES INMOBILIARIOS

-¿Dónde estás?
-En casa.
-¿Te sobra una tuca? Voy a ver Hugo en 3D. Si no voy fumado no voy.
(Sonidos de búsqueda).
-Pasate.
.
Me tira la llave en una media desde el balcón. La media es de fútbol once color azul. Me hace acordar a él. Tongas me recibe en calzones tomando una copa de vino. Tiene un pollo marinándose en el horno. A veces me olvido de que hizo el curso de cheff. Antes de saludarlo me fijo en la casa. Hace meses dije de venir a verla y nunca quedamos. Los primos son así: se juntan en banda o no se juntan. Depende de nosotros cambiar. Fumar uno siempre es buena excusa.
.
-Está muy bien. Lo único: ese sillón y esta mesa no pegan. Y el desorden.
-¿Qué querés? No esperaba visitas.
-Muy buena esta barra.
-La hice yo.
-¿La elegiste o la mandaste a hacer?
-Le hice el dibujo y un tipo me la hizo.
-No sabía que tenías buen gusto.
-¿Eso es un elogio o un insulto?
.
Me siento. Le acepto el vino. Está viendo un partido de Champions en HD. Me da envidia y se lo digo, para que la disfrute.
-Fuiste a Tailandia, me contaron.
-Increíble.
-¿Bangcok es tan sucia y ruidosa como me la imagino?
-Sí. Pero gente buena, muy servicial. Molestan, sí. Todo el tiempo ofreciéndote algo, pero con respeto, siempre con respeto. Muy barato todo.
-A mí me dijeron que no te convidan un gesto. Los ves sonreír pero es una máscara. En el fondo nunca sabés lo que piensan. Me da miedo pensarlo.
-Puede ser. Son muy reservados. Mirá lo que me compré.
Me pruebo una camisa rosa entallada de excelente calidad. Dice que eligió la tela, pagó por adelantado y se mandó a hacer nueve camisas y un pantalón. Le salió $ 90 cada camisa. Está chocho con su logro.
.
-¿Y cómo se siente estar de vuelta en el mercado?
-Depende el día.
Todavía le duele lo de la ex. Ella lo pensó un año en silencio y decidió todo de una, sin darle segunda oportunidad. Él, igual, debió darse cuenta. Este mes la llamó para el cumpleaños, le dejó un mensaje. Ella no contestó.
-¿Sufrís las conquistas o las disfrutás?
-¿Cómo?
-Si te dan a elegir y podés saltear la conquista y pasar directo al beso, ¿qué hacés?
-Beso directo. Rebotar no me gusta nada.
-Hay gente que disfruta más la conquista y la alarga. Cuando da el beso ya no le interesa tanto.
-No soy de esos.
-A mí gustarme de verdad, me gustan pocas. Y la conquista la sufro. Entonces para qué hacer el esfuerzo con alguien que no me interesa. Y, a la vez, intuyo que esa es la mejor ecuación para quedarse solo.
-A mí me gustan todas. Todo el tiempo estoy mirando y no hago nada. Es como una enfermedad. Ahora me gusta una que desayuna en el mismo bar que yo. Creo que trabaja de algo deportivo, porque tiene cintitas de colores en la muñeca. Me tiene loco.
-¿Ya cruzaron miradas?
-Todas las mañanas la miro. Ella algo debe darse cuenta.
-Decile que apostaste a que era personal trainer y que necesitás sacarte la duda.
-Voy a dejarle una flor en la mesa. Directo. A las minas les encanta eso.
.
Llega Lush. Tres primos reunidos de pronto. Inauguramos la tuca.
-Ahora que Tongas se pasó también al rubro inmobiliario ustedes son competencia.
-¿Competencia? Para nada. Yo soy de los que piensan en que la unión hace a la fuerza.
Tongas está de acuerdo, pero se nota que todavía no hablaron del tema. Lush menciona un PH que compró para restaurar con mucho entusiasmo.
-Fuera del dinero, ¿qué te gusta de tu trabajo?
-No entiendo lo que preguntás.
-Recién me pareció que la idea de remodelar un PH te gustaba. Tal vez era por cambiar un espacio, ponerlo lindo y sentir el orgullo de haberlo hecho.
-¿Estás loco? Si puedo a la obra ni voy. Cuanto antes lo venda mejor.
-¿Y vos? De todos tus negocios, sacando lo económico, cuál te dio más placer.
Tongas tuvo panchería, local de ropa, kiosco, delivery y ahora inmobiliaria.
-El de ahora, tal vez. Pero la plata es todo.
-A mí me gusta tratar con la gente. Cada tanto conocés de la buena y eso queda.
-Pensá que cada departamento es una historia. Dos personas que se ponen de acuerdo en un tema delicado. Muchas veces te agradecen después de la operación.
-Puede ser malo también -digo yo-. Las transacciones de mucho dinero sacan la parte más quisquillosa de nosotros. Es lidiar con gente nerviosa. Muchos miedos dando vueltas.
El silencio dijo que eso también era verdad. Pero los dos están contentos. El dinero es su medida. Ya tienen 35 años. Yo todavía priorizo otras cosas. Siempre traté que mi búsqueda no esté contaminada por el dinero. Y cuesta. Me pregunto si a los 35 seguiré resistiendo. Me contesto que probablemente no. Fumo la última seca.
.
Una hora después me daban ganas de pararme en la mitad de Hugo para aplaudir a Scorsese. ¿Por qué sólo se aplaude al final? Yo quería aplaudir después de varias escenas. Puede ser absurdo, ya que él no puede escucharlos, pero yo siento que hay que aplaudir igual. Es energía que se arroja al cielo, el universo sabe como distribuirla. Salí del cine con la alegría de un niño. Con ganas de ver todo el cine en blanco y negro que nunca ví. No quiero matarlo antes de tiempo, pero hoy ya sé que cuando Scorsese se muera, lo lloraré como a un tío.

domingo, 26 de febrero de 2012

TO DO OR NOT TO DO, THAT IS THE QUESTION

.
Hacer hay que hacer.
A menos que estés hecho.
.

viernes, 24 de febrero de 2012

ENEMIGO DE MI EGO

.
El enemigo de mi ego dice
que hacer siempre lo que uno quiere
es de inmaduro
y negarse a lo que no importa
de caprichoso.
.
El amigo de mi ego dice
que hacer siempre lo que corresponde
es de cobarde
y dedicarse a lo que importa
de vanidoso,
aunque inevitable.
.
Soy mi amigo y enemigo.
No sé si seguir mis deseos
o combatirlos.
.
Dice mi hermana
que tengo que volver al psicólogo.
Pero ésa es su solución a todo.
.
Yo prefiero que escuche y calle
para mirarle los ojos en silencio
y decidirlo todo en un segundo.
.
Haga lo que haga
no tengo otra opción
que decidir por mí mismo.
.
Mi amigo está de acuerdo.
Mi enemigo lo está pensando.

martes, 21 de febrero de 2012

EL MIEDO TAN DE CERCA

-¿Cómo hacés para trabajar acá? Hay olor a dentista.
La recepcionista del consultorio odontológico sonríe tan apenas que sólo se ve por dentro. Es joven y bonita, como deben ser las recepcionistas.
-Con el tiempo te acostumbrás -responde-. Pero a veces el olor se te pega. Mis amigos me lo han dicho.
Debe costar conseguir novio con olor a anestesia. ¿Algún masoquista? Lo mismo que a los empleados de la pescadería. Para mí que a todos esos los contratan ya casados, sino deberían pagarle un plus por antisexo. Ella tiene la suerte de ser bonita.
.
La doctora no tanto, pero cae simpática. Si fuera un perro sería una mezcla de Setter y Waimeranen con Huesos, el de los Simpsons. En este centro atienden todas mujeres con cara de buena gente. Ayuda.
-¿Qué te trae por acá?
-Años de ausencia.
-¿Alguna molestia?
-La idea de que me puedas encontrar algo.
-Sentate.
Si uno llegó hasta acá no va a empecinarse en no hacer caso justo al final, pero pasan los años y sigo sin ganas. El dentista es un miedo de chico que no voy a superar nunca. La silla y cada uno de sus artefactos parecen diseñados para la tortura.
.
Abro la boca y me mira los dientes con detalle. Nunca dejo de sentirme feo en estos momentos. Como si tuviera mal aliento, los dientes chuecos y sucios. Debe pasarle a todos. No sé cómo hacen los dentistas para dar besos.
-Tenés sarro. El resto está bien.
Te dije que tenía los dientes sucios. Pero la noticia es buena. Tal vez excelente. Sin embargo, agarra una herramienta que termina en punta filosa. Al apretar el acelerador gira y suelta un sonidito que me da escalofríos.
-Vamos a limpiarlos. ¿Querés anestesia?
-¿Eso es opcional? Decidilo vos.
-Vamos viendo. Si te duele ponemos.
-Está bien. Soy hombre, me la banco.
Mentira. Pero ponerse anestesia por una limpieza es verdaderamente de cobarde. A veces me gusta creer que no lo soy tanto.
.
-Ffffffffffffffffshshshshshshhshhh.....
El ruido, sus ojos, la luz enceguecedora, mis saltos, la boca de Rocky Balboa en el descanso de un round, la saliva negándose a soltarse al enjuagarme, balanceándose como liana. Segundo round.
-Ffffffffffffffffshshshshshshhshhh.....
Toca un diente. Se siente un sonido de uñas rascando un pizarrón. ¿Ella ve los alrededores de mi boca abierta? ¿Cómo hace para no distraerse mirando mis expresiones de espanto? No es el dolor; es la intuición de que el dolor está por llegar. Va a tocar un nervio, lo sé. La sensación de un diente mal tocado no se compara con ninguna otra sensación en el cuerpo. Sólo la sentí ahí. Igual me contengo. Trato de mostrar lo menos posible, pero la cercanía es mucha. Si un psicólogo pudiera acercarse tanto tendría conclusiones tanto más certeras. Miro la luz, sigo sus ojos, oigo cada sonido y deseo tener una cámara. Es un momento muy cinematográfico.
-Buche.
Otra vez, la saliva se aferra al labio al escupirla.
.
Aprieta el control remoto y me reclina de vuelta. ¿Cuánto faltará?
-¿Cuánto sale un sillón de estos? Así como para el living.
-Seguro que encontrás más baratos. No te lo recomiendo.
-Yo tampoco. ¿Quién quiere ver la tele en un sillón de dentista? No podría relajarme nunca.
-Ffffffffffffffffshshshshshshhshhh.....
-Buche.
.
Parece que terminamos. Aguanté bien. No hizo ningún comentario comparándome con niños de ocho años. Ahora trae la dentadura de un hombre de boca enorme que ya no está y me enseña a cepillarme. Es la misma técnica que uso todos los días, pero no todas las noches.
-Para los dientes es más importante el cepillado de las noches que de la mañana.
-Pero para la vida en sociedad el de la mañana es vital.
Mi vanidad pregunta y ella responde que el blanqueamiento es un tratamiento que dura dos años. La obra social no lo cubre y sale $ 1500. Le digo a mi vanidad que cierre la boca. Sale más barato.
.
Me acompaña a la recepción con una orden para una radiografía. Recomienda Diagnóstico Maipú.
-¿Seguro? Después de lo que le hicieron al país, tengo mis dudas. Y no fue sólo a la presidente. A mí me dieron una vez los resultados de otro.
-¿Dieron bien o mal?
-Mal. Pero fue un susto nomás. No sé cómo le habrá ido al que le dieron bien.
Se despide. Nos veremos pronto, para hacer la parte de arriba.
-Antes de irte, ¿qué se siente ver el miedo tan de cerca?
Por suerte, dijo que no lo disfrutaba.
.
Le pido turno a la recepcionista joven y bonita.
-¿Te pidieron abrir la boca en la entrevista de trabajo? -pregunto.
-No. Pero yo tengo bien los dientes.
-Eso no deberían dejarlo a la casualidad. Una recepcionista de consultorio odontológico no puede tener los dientes torcidos y amarillos. Tienen que ofrecer el blanqueamiento obligatorio para los empleados.
-Yo tengo los dientes blancos.
-Ya sé. Por eso te contrataron.
Me hizo firmar cuatro veces. Una por consulta y las otras tres por cada limpieza que me hicieron. Tal vez fue una forma de certificar que la firma es mía. Deberían hacerlo más seguido. Que los falsificadores practiquen más.
.
Saludo a la recepcionista y me voy.
Ella sonríe, por dentro.
Esta vez, dentro de mi imaginación.

lunes, 20 de febrero de 2012

CIEGOS DESALMADOS

.
Si los ojos son la vidriera del alma,
¿qué tipo de alma tiene un bizco?
¿Torpe, distraído, narcisista?
Si es cierto, es injusto que sea tan evidente.
.

jueves, 16 de febrero de 2012

DR. HOMBRE JOVEN

Es importante tener un medico clínico de confianza. Por fortuna me acordaba la calle del mío, así pude rastrearlo en la cartilla de la obra social. Iungman, se llama. Tengo que acordarme. Si no me acuerdo del nombre no hay tanta confianza. Nos habremos visto dos veces en cinco años, pero yo siento que hay confianza igual. Por algo lo busqué. Y cuando me dio la mano sentí en sus ojos que era recíproco.

La vieja debe ser pariente. Uno no elige voluntariamente a una recepcionista como ella. En la sala de espera habla con los pacientes como si fueran familiares.
-No, pero esa mujer siempre está de malhumor. Muy autoritaria. Yo quisiera un presidente más amable. Ah, tengo que llamar a mi marido. Un momento eh. ¿Hola José?

La imagino de dos maneras distintas:
1- Hablando constantemente con extraños. En el supermercado, en el cine, en el baño. De ésas personas que dicen todo lo que piensan y si no hablan es porque no piensan.
2- En el living de su casa con José, el marido, compartiendo un silencio eterno. Una vida tan en voz baja que, para compensar, agita la lengua en el trabajo.

Me dejó esperando al lado del portero eléctrico quince minutos. Subí cuando me abrió un vecino que me vio cara de paciente, aunque estaba impaciente, y me dejó pasar.
Entré al consultorio y la vi sentada como si tal cosa. Ni amagó a levantarse.
-Ah, te abrieron. Qué suerte, me ahorré el viaje.
Como si fuera casualidad. Nada de eso. Yo adiviné su estrategia: mentir que baja y esperar a que abra un vecino. Al segundo o tercer timbrazo tal vez se hará cargo. Total, abajo o arriba hacemos lo mismo: esperar. Si somos pacientes es porque tenemos paciencia.

Quisiera explicarle que no es lo mismo. Uno abajo tiene la esperanza de subir y que lo atiendan al horario que uno pactó. Es absurdo pensarlo, luego de treinta años de experiencia con médicos, pero la esperanza es lo último que se pierde. Igual no la culpo. A su edad bajar cada vez que llega un cliente (éso somos a fin de cuentas y es mejor que llamarnos enfermos) es un despropósito. Calculale unos cuarenta ascensores por día. Es casi como ser ascensorista. Y ése no es trabajo para una vieja. Este tampoco, pero si suelta el trabajo que imaginamos le dio el sobrino, sólo le queda un living silencioso. La muerte.

-No pasa la tarjeta de la obra social. Está sucia. Voy a tener que pasarla a mano.
-No soy bueno cuidando las cosas.
-Ya veo. ¿Ya viniste antes?
-Sí.
-No te veo. ¿Estás seguro?
-Sí.
-¿Hace cuánto no venís?
-Años.
-¿Cuánto? ¿Dos, cuatro?
-Sí. Dos, cuatro.
-No está tu ficha.
-No importa. No habían anotado nada importante. Y el nombre me lo acuerdo.
-Pero la ficha tiene que estar. ¿Seguro que viniste antes?
Lo dice con la convicción de que es imposible lo que está sucediendo. Las fichas se hacen siempre y no se pierden nunca. Tal vez yo mentía. Me senté a esperar.

Cuarenta minutos después llegó mi turno. Iungman me dio la mano con la confianza que tienen dos hombres que se conocen desde hace años.
-El chico no tiene ficha, hay que llenarla.
-Pero si a él lo conozco. ¿Vos viniste antes no? Más de una vez.
La vieja no lo podía creer. Yo había dicho la verdad. La ficha se perdió. Y era su responsabilidad.
-No pasa nada Esther, hacemos otra.
Entré recordando por qué siento que Iungman es mi médico clínico. Me gusta su forma de dar la mano, la manera en la que le habla a su recepcionista, cómo se toma la vida. Un tipo respetable.

-Me quiero pegar un tiro en las bolas -es lo primero que dijo-. ¿Viste a la rubia cuarentona que salió recién? Cuarenta minutos me tuvo hablando. No tiene nada. Vino a contarme su vida, sus desgracias. Le salió un sarpullido de tanto drama que se hace y viene y me lo cuenta todo. ¿Sabés que pasa? Es pariente. Y uno tiene que escuchar. Pero cómo le digo que no la puedo ayudar. Tiene que ir a un psiquiatra.
-Y, cuando pariente y paciente se juntan, no es fácil.
-¿Qué te trae por acá?
-Estoy pagando 500 pesos mensuales de obra social. Después de dos años sin ir al doctor me decidí a usarla, porque sino me siento un estúpido.
-La Obra Social es como un seguro. Mejor no usarla.
-Ya sé. Hace diez años tuve un accidente y la exprimí. No sé qué hubiera pasado si no la tenía entonces. Por eso en parte siento que pagarla hoy, sin pedirle nada a cambio, es como un tributo. Un agradecimiento. Igual me siento un estúpido.
-Bueno, pero ¿qué te aqueja?
-El amor, el trabajo...
-Eso nos pasa a todos.
-Ya sé. Pero saberlo no me hace sentir mejor. También quería venir porque hay que hacerse un chequeo cada tanto. Tengo la sensación de que todos vamos a tener cancer. Lo crucial es encontrarlo a tiempo.
-No es así. Eso no pasa.
-El cancer, hoy, debe ser la causa de muerte más popular en el mundo.
-No. Eso no es cierto.
-Es eso o un aneurisma o un accidente de tránsito. Una de esas tres muertes es la mía. Casi seguro.
-¿Sabés cuál es la más común? El ataque cardíaco.
-Ahora que lo decís siento unas puntadas en el pecho cada tanto. Es acá, justo del lado izquierdo. Un amigo dice que son gases acumulados, ¿pero cómo llegan tan arriba? Además cuando nadie se da cuenta yo los suelto. Hay cagadas que se resuelven con un pedo.

Iungman insistió con que el ataque cardíaco es el ganador. Yo le creí: veía seis diplomas colgados en la pared. No llegué a leer, pero asumí que tenían su nombre. Decidí repasar las muertes de las últimas semanas para certificar:

El padre del colo: Infarto en Brasil. ¿Cómo puede ser en vacaciones? ¿Te puede agarrar un ataque al corazón cuando estás relajado?

Whitney Houston: Los diarios tenían su página homenaje lista desde hace veinte años. Drogadicción severa. Al final se le paró el corazón, pero no cuenta.

Oscar Núñez: Cancer. No me afectó mucho porque en mi mayor recuerdo del actor, cuando le daba las estampillas a Darín en Nueve Reinas, ya daba la sensación de que se estaba muriendo.

Ben Gazzara: Cancer. Este actor me dolió más. Lo quería por su gran protagónico en Historias de ordinaria locura y su buen papel en Happiness. Para honrarlo me bajé Husbands y The killing of a chinese bookie. Todo actor que haya trabajado con Cassavetes, debe tener en sus películas el papel de su vida.

Nelson: Amigo de Ernest, compañero de trabajo. Se tiró abajo de un tren a los 19 años. No lo conocí. Dicen que andaba en las drogas y que era muy inteligente. ¿Por qué abajo de un tren? Hay que pesar en el maquinista, en los padres que deben reconocer el cuerpo, en la posibilidad de quedar muerto a medias un rato largo. No se qué tan inteligente era. Tampoco sé si al llegar a esa situación queda espacio para pensar.

Luis Alberto Spinetta: Cancer. Me tocó su ausencia, pero no dije nada en el facebook. No entiendo la gente que da sus respetos por ahí, como si los diarios fueran a levantar nuestra importantísima declaración.

Tío de Jessica: Ataque cardíaco. Fui a la cocina de la productora a buscar algo y la vi a Jessica en el patio, con el celular, empezando a llorar antes de que el llanto comience. Llegué justo para ver la noticia de la muerte en su cara. Cruzamos miradas a distancia y me fui. Fue raro.

Siete muertes en dos semanas es mucho.
El 2012 arrancó fuerte.
Resultado final:
Cancer 3
Ataque al corazón 2
Drogas 1
Suicidio 1
Caso cerrado.

-¿Tuviste familiares con cancer?
-Mamá murió de leucemia.
-No te preocupes que eso raramente se traslada en los genes. Pero es cierto lo que decís de agarrarlo a tiempo. Hay gente que va de cuerpo con sangre y no hace nada. Saben que tienen algo, pero se niegan a hacer la consulta porque no quieren averiguarlo.
-"No voy al doctor que seguro me encuentra algo".
-Eso mismo. Y sin saberlo pierden muchas chances. Bueno, vamos.

Me gusta la intimidad que se genera con el médico cuando pide que me saque la remera, apoya su estetoscopio en mi espalda, acerca la cara y escucha. Yo respiro hondo, como él manda, siento el frío y presto atención al silencio. No es nada sexual. Simplemente disfruto que me cuiden, que se fijen en mí. Lo mismo me pasa con el peluquero cuando me toca el pelo.
-Tenés la presión baja, pero eso es bueno.
Al final es verdad: peso 57 kilos. Me había pesado en la cinta para las valijas del aeropuerto, que dio 57, y después en la balanza del baño del hotel, que dio 52. Tenía fe en que el aeropuerto se equivocaba porque estaba hecha para valijas. Pero no. Tengo que adelgazar. La edad la decide el calendario; sentirme joven depende de mí.

Iungman recetó un electro con esfuerzo físico y un análisis de sangre.
-¿Vos cumplís la regla de los doctores o se te entiende la letra?
-La mía se entiende. Fijate.

Leí:
1.Ego___tría de 12 d___ción. D__y: Evaluación precompetitiva.
No estaba mal.

-¿Por qué se les entiende tan poco? ¿Tan apurados escriben? Están tratando con la salud de la gente. ¿No pueden tomarse el tiempo de escribir en imprenta?
-Escribir hincha las bolas. Y los médicos se entienden la letra entre sí. El problema a veces es con la farmacia, que te pueden dar cualquier remedio.
-¿Vos sos algo de Carl Jung?
-No creo, había muchos hombres jóvenes por ese entonces.

Quedamos en que hago los estudios y regreso. Nos dimos la mano firme. De atrevido le di también un abrazo. No correspondía, pero creo que le gustó. Hay confianza.

lunes, 13 de febrero de 2012

CENSURA

A mi querida amiga Natalia,
que me encargó una nota de personajes femeninos cinematográficos
para la revista Entrecasa en honor al Día de la Mujer
y debió mutilarla más luego
le digo:

1. Debió utilizar descargas eléctricas para hacerme saber todo lo que no podía escribir por el tono y perfil de la revista.

2. Debió saber que la nota me la estaba encargando a mí y que por naturaleza yo iba a ubicarme en el centro de la nota, y no escondido a los márgenes. Mi retorno fugaz al periodismo no iba a ser justamente cumpliendo las reglas.

3. La comprendo en su decisión, pero no voy a callarme. Aquí, la nota censurada, para las pocas mujeres que lleguen a leerla
en la oscuridad del blog:

EL TÍTULO TE LO DEBO

El Día de la Mujer no tiene la prensa que se mereciera. Muchos no saben qué día cae (el 8 de marzo) y algunos pocos, chapados a la antigua, dirán que pasa desapercibido porque las mujeres ya tienen un día: el Día de la Madre. Pues no. La década del ´50 ya pasó y en los tiempos que corren -que vuelan- no es necesario ser madre para recibirse de mujer. Desde la redacción de la revista, entonces, decidimos subsanar esa falta de prensa con esta misma nota, que se propone resaltar el protagonismo que merecen las mujeres con un repaso de sus más grandes representantes en el cine en pos de una misión crucial: encontrar a la Mujer Entrecasa.

Es extraño descubrir, a lo largo de la historia del séptimo arte, un alto porcentaje de hombres acaparando los pósters de las películas. La estadística indica que superan al sexo opuesto (¿por qué opuesto? ¿no sería mejor llamarlo complementario?) en ese rubro. Enorme injusticia. Si lo cierto es que, en la vida real, las mujeres son tanto más protagonistas. Marcan el ritmo de la existencia con sus emociones desbordantes y la capacidad innata para ser el centro de atención. ¿Por qué no se traslada eso en equivalente proporción a la pantalla grande? ¿Será que hay mayoría de guionistas masculinos y se toman revancha para equilibrar? De nuevo: es extraño. Porque las mujeres sienten más, casi que no pueden evitarlo. Ellas se nutren de emociones y el cine respira eso mismo. Aclaro que esto tampoco es normal. Si arrojo tantas flores es en homenaje al Día de la Mujer. Recójanlas y pónganlas en floreros. No es cosa de todos los días. Es tiempo de admitirlo: yo soy hombre.

¿A quién se le ocurre encargarle la nota del Día de la Mujer a un hombre, dirán ustedes? ¿Para qué correr el riesgo de que escriba: “Que exista el Día de la Mujer implica, por omisión lógica, que todos los demás son Días del Hombre”? Olvídenlo. No voy a dar nombres. Es cierto que podría haberla escrito con seudónimo (Rosalinda me gustaba), pero prefiero justificar la decisión editorial. Piénsenlo: ¿quién sabe apreciar a las mujeres mejor que nosotros? Que algunos de nosotros, quiero decir. Me anticipo a que digan que su pareja es la excepción. Soy de los que creen que todas las mujeres tienen ALGO. Todas merecen ser amadas. Quisiera ser como Marcello Mastroianni en 8 y medio, de Fellini, pero sin el látigo. Cultivar un harén armónico. ¿Será posible? Pero eso no es todo. Porque yo no sólo amo al género femenino. Soy un amante ecléctico. Me gusta la variedad. Amo a todos los géneros. Eso me permite buscar a la Mujer Entrecasa en todo el amplio espectro del cine.

Puedo encontrarlas en situaciones impensadas. La mayoría estarán en comedias románticas, pero es posible que otras emerjan en el suspenso más profundo, o en dramas de época. Tal vez en comedias absurdas, películas de culto o cine de autor. Podrían estar escondidas en todo tipo de obra cinematográfica. En los westerns y el cine bélico intuimos que no, aunque tampoco habría que descartarlo. Queremos hallar a la Mujer Entrecasa. Capturarla, retratarla, etiquetarla, bañarla de luz. El cine es un espejo que nos muestra a las mujeres que ustedes quieren ser, a las que nosotros deseamos amar. El prisma donde cada quién puede hallar su reflejo. Descubrir a quién se quiere parecer, con quién se siente identificado. Yo quiero ayudarla a usted, Mujer Entrecasa, a ver su cara en el prisma. A encontrarse a sí misma en su día, para brindar por usted, con usted. Olvídese de que soy hombre. Para acortar distancias, escribo esta nota con peluca, vestidito y los tacones de mamá, como cuando chico. No me avergüenzo. Hay que probar de todo en la vida.

La anti Mujer Entrecasa

Pocas cosas son más difíciles que definirse a uno mismo. Algunos creen que, cuando se logra, se firma en ese mismo instante el certificado de defunción de la adolescencia. Ésos son los optimistas. Los otros creen que es un trabajo de toda la vida. Y puede ser cierto, porque es posible que recién después del funeral se pueda ver lo que pasó en vida para definir quién fue el que se fue. De cualquier manera, todos los que se tomen el trabajo de pensarlo probablemente coincidan en que el camino más fácil para empezar a definirse es tachar lo que no va. Estrategia que sirve tanto para buscar novia, elegir profesión o película de la cartelera de cine. Haciendo uso de la técnica recomendada, entonces, empezaremos a retratar la Mujer Entrecasa por su fotograma negativo: lo que no son.

Suponemos, por ejemplo, que jamás podríamos ser Elizabeth Taylor en ¿Quién le teme a Virginia Woolf? pues, con ese temperamento, nivel de alcohol y juegos virulentos con la pareja de toda la vida, debe ser bastante difícil soportar más de media hora entre casa. Tampoco somos tan frívolas y maliciosas como Goldie Hawn y Meryl Streep en La muerte le sienta bien, ni desalmadamente ambiciosas como Nicole Kidman en Todo por un sueño. Todas enormes mujeres de carácter fuerte, personajes inolvidables que las mejores actrices aman hacer, pero no ser. Somos gente bien. Sí, somos. Permítanme, por esta nota, ser una de ustedes. Necesito estar en su piel para entenderlas y tratar de definirlas. Además, estos zapatos de tacón me resuelven un problema de estatura que acarreo desde que aprendí a caminar. Sentados somos todos altos.

Siguiendo la anti recorrida, arriesgaremos que no somos lo suficientemente osadas para experimentar un menage a trois como lo intentó Scarlett Johansson con la explosiva Penélope Cruz (y el bombón Bardem, recordemos que soy una más) en Vicky Cristina Barcelona, ni mucho menos convivir entre tres con un hombre, por más encantadoramente diabólico que sea, como lo hicieron Michelle Pfeiffer, Susan Sarandon y Cher con Jack Nicholson en Las brujas de Eastwick. También, admitámoslo, nos falta una cuota de perversión para excitarnos con el maltrato del jefe como lo hace la masoquista de Maggie Gyllenhaal en la comedia romántica freak La Secretaria. Podríamos ser amigas de todas ellas, por su carisma y magnetismo, pero apenas se levanten para ir al tocador hablaremos mal a sus espaldas. Un poco por ser tan políticamente incorrectas y otro poco por envidia: ellas hacen lo que nosotras no nos animaremos a hacer.

Hay mujeres, por otra parte, mucho más fuertes que la Mujer Entrecasa por el simple hecho de que tuvieron la oportunidad de demostrarlo. No sabemos de lo que somos capaces hasta que la tragedia inmensa o la aventura descomunal nos toca la puerta. Deseemos que no suceda (o que si) y conformémonos con imaginar que ellas son lo que podríamos llegar a ser, llegado el momento. Como Julia Roberts en Erin Brockovich (o en Mujer Bonita, si nos sentimos audaces), Martina Gusman en Leonera, de Pablo Trapero, o Penélope Cruz en Volver. Mejor dicho: o cualquier actriz en una de Almodovar, que Pedro sabe pintar mujeres potentes, coloridas, lastimadas y sexualmente desatadas mejor que nadie. Tampoco seríamos capaces de ser groupies (traducción: fanáticas de un group), explorando los límites de la admiración por un artista, siguiéndolo a todos lados cual perro que come de su mano sin perder casi nunca el glamour, como lo hizo la encantadora Penny Lane (Kate Hudson) en Casi famosos. Y hablando de elegancia, tenemos la necesaria, la justa, pero no nos chorrea como a Gwyneth Paltrow, ya sea en su versión torturadora de chicos buenos en Grandes esperanzas (excelente película de Alfonso Cuarón, director de Y tu mamá también y Niños del Hombre) o en su versión excentric chic de Margot Tenembaun.

Habiendo tachado unos cuántos adjetivos que no deseamos tener - y que tal vez justamente por eso no tenemos-, y otros que desearíamos tener, pero no nos da el piné –ejemplo: todos los que se la adjudican a Cate Blanchett- vamos a cerrar diciendo que debemos contener nuestro costado superfluo y consumista (que nos divierte visitar cada tanto), así como nuestra naturaleza ambiciosa y competitiva (que debemos aprender a domar) para no parecernos a Reese Witherspoon en Legalmente rubia o Election, dos actuaciones destacables que amamos odiar. Y, si pudiéramos, nos permitiríamos ser un poco Gena Rowlands en alguna de las películas de John Cassavetes. Pero es agotador sentir tanto. Abrir el corazón con tanta amplitud como para que broten sin filtro los sentimientos que desbordan en su debilidad de corazón roto en Minnie & Moskowitz o sus amorosos brotes psicóticos (tan loca linda) de Una mujer bajo la influencia, tal vez de las mejores actuaciones que he visto de una mujer en el cine.

La Mujer Entrecasa.

Voy a empezar por decir que la Mujer Entrecasa necesita tener algo de Amelie. No porque tenga el physique du rol exacto, sino porque es mi deseo que Amelie exista, que pueda ser una de ustedes, y que, Dios mediante, llegue a ser mía en un momento dado. Ya sé, me fui de personaje. Yo era una de ustedes. Pero tal vez lo sigo siendo y el personaje pícaro, generoso y juguetón que encarnó Audrey Tatou (sólo podía ser ella) en la joya de Jean Pierre Jeunet me genera unas ganas irrefrenables de ser lesbiana por un rato. O será que quiero vivir en un mundo como aquel, o como el de Eterno Resplandor de una mente sin recuerdos, sin importar que sea Kate Winslet o Kirsten Dunst la que ocupe todo el lugar reservado a mis recuerdos con su ausencia, dejando un hueco latiendo con la forma exacta de su forma de ser. Cosas que uno no sabe que quiere hasta que el cine viene y deja en claro.

Ahora sí, licencias aparte, vamos a apostar convencidos que la Mujer Entrecasa es algo cercano a la figura de Meg Ryan en casi todas sus versiones: la de Sintonía de amor, la de Tienes un e-mail, la de Beso francés (comedia subvalorada con Kevin Kline) o, por supuesto, y especialmente, la Sally de Harry. Por su costado romántico, su capacidad de llorar y reír, de tomarse en serio a sí misma pero no tanto, de odiar a los hombres aunque sólo por un rato y de, si la situación emerge, fingir un orgasmo en un restorán. Tal vez esto último no (pocas de ustedes se animarían, admítanlo), y sin embargo elegimos a Meg como el emblema porque Cuando Harry conoció a Sally, de Rob Reiner, debe ser una de las mejores comedias románticas de la historia. También porque Ryan abre el juego para mencionar a esas actrices que uno cree, intuye, que en la vida real deben ser similares a sus personajes. Como Andie MacDowell en Cuatro Bodas y un funeral, Hechizo de tiempo (mentira, no existen mujeres tan perfectas) o en Sexo, mentiras y video, donde demuestra que además de ser angelical y tan ama de casa, puede portarse mal. O Minnie Driver en En busca del destino y, por qué no, Julie Delpy en Antes del amanecer/Antes del atardecer, que luego corroboró un poco la teoría con Dos días en París, ya que la escribió, actuó y dirigió situándose en un personaje que, como sospechábamos, es bastante parecida a ella misma. ¿Es menos mérito brillar en cámara haciendo un poco de uno mismo? No sabemos. Lo que sí sabemos es que, sean o no como ellas mismas, lograron dejar en pantalla algo genuino, que se asemeja en parte a la Mujer Entrecasa que queremos definir.

Pero no nos quedemos ahí. Subamos la apuesta y digamos que a veces, en invierno, frecuentamos pantalones largos, museos de arte moderno y psicoanalistas como Annie Hall, otro personaje que tiene un aire a la actriz que le pone el cuerpo: Diane Keaton. Que en primavera nos nace el impulso a ser un poco Geena Davis en Thelma & Louise sin llegar al extremo de arrojarnos al abismo para sacarnos la mochila del marido, los chicos y la vida de todos los días. Que en verano, cuando nadie nos ve, en el jardín trasero o en medio del living, nos despiertan las ganas de ser Julie Andrews y bailamos y cantamos solas dando en la tecla o sin pegar una nota cual Mary Poppins o La novicia rebelde. Y que en otoño volvemos a tener algo de la Keaton en Alguien tiene que ceder, en los malos días alguito de Annete Bening en Belleza Americana y, si el otoño es más profundo, un poco de China Zorrilla en Elsa y Fred, me soplan acá, porque no la vi.

Nos está faltando algo en esta receta. Tal vez los condimentos que sabe agregar Meryl Streep (¿la mejor actriz de la historia del cine?) en Julie & Julia; la inocencia de Anne Hathaway en El diablo viste a la moda o de Keira Knightley en todo lo que hace, y la pimienta dulce de Goldie Hawn en Tu casa es mi casa, comedión con Steve Martin, o en Hombre nuevo, vida nueva, con su hombre Kurt Rusell, joyita del cine Shampoo de sábado a la tarde en casa. Si fuéramos famosas seríamos como Julia Roberts en Notting Hill, si fuéramos hermosas como Juliette Binoche en Chocolate, si fuéramos sufridas como Helen Hunt en Mejor… imposible y si tuviéramos a Leonardo Di Caprio cerca, sin dudas Kate Winslet en Titanic. Que queremos vivir cualquiera de los romances de Realmente amor es una obviedad. Y que Winona Ryder en Reality Bites es otra de las mujeres de fantasía que si las conozco y las engancho, me caso, es otra. ¿La última obviedad? Todas tienen algo de Jeanne Moreau en Jules et Jim: el eterno capricho de querer lo que no tienen y, cuando lo tienen, ya no quererlo, queriéndolo a la vez, y no, y sí, atrapándonos en el medio, hasta que los pobres hombres entendemos que hay problemas que no los resuelve ni el paso del tiempo. Cierto, no debía cantarles estas verdades en el Día de la Mujer, pero no me pude contener. Ah, Jennifer Connelly es muy Entrecasa aunque no supe encontrar el personaje clave, y Marisa Tomei también, más en Sólo tú que en sus últimas películas, que son las mejores.

Ya se, señora, me va a decir que dónde está Marilyn, y Audrey Hepburn, y Katharine Hepburn, y Judy Gardland, y la Bardot. Se las debo. No se puede abarcar todo. Habrá, también, cinco o seis chicas que no se identificaron un soto con la nota. “Te olvidaste de poner que somos soñadoras”, dirá la séptima. Estoy seguro de que las omisiones y equivocaciones saltarán a la luz recién en el correo de lectores del próximo número. Un ejemplar de la revista que, por supuesto, preferiré saltear. Ustedes escriban igual. Lo importante es sacarse la angustia del pecho. Me ha sucedido que el alivio llega aún cuando me desahogo en un mail que no termino enviando. Así que espero con ansias sus cartas con recomendaciones que llegarán demasiado tarde. Ahora, con su permiso, me voy a sacar los tacones, que me duelen los pies. Felíz día.